Cientos de trabajadores y seguidores del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, recorrieron hoy las calles del centro de Caracas para rechazar las sanciones impuestas por Estados Unidos a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) por apoyar el sector energético de Irán.

La manifestación, denominada "Gran marcha por la soberanía", contó con la presencia de los representantes del Gabinete presidencial, obreros de la industria petrolera y militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), al que pertenece Chávez.

"Tremenda marcha! Ese es el poder popular! Es la llamarada Patria! Venezuela se respeta!", escribió Chávez en su cuenta en Twitter @chavezcandanga.

El mandatario, que se encuentra de reposo desde hace tres semanas por causa de una lesión en su rodilla izquierda, suspendió su programa dominical "Aló Presidente" para ceder el espacio en los medios públicos a la manifestación.

El ministro venezolano de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, marchó junto a los trabajadores que se desplazaron a lo largo de unos 30 kilómetros hasta una plaza cercana al palacio presidencial de Miraflores.

"Hoy vamos a desarrollar una jornada de profundo rechazo a las pretensiones del imperialismo de atacar a nuestro país (...) somos los hijos de Bolívar, somos el pueblo bolivariano, con Venezuela nadie se mete, desde aquí le decimos a todo el mundo que Venezuela se respeta", dijo Ramírez.

Esta es la segunda gran movilización que se realiza en el país luego de que el martes pasado Estados Unidos anunciara las sanciones a PDVSA y a otras seis empresas internacionales que apoyan al sector energético de Irán.

Las sanciones comprenden no poder firmar contratos con la Administración estadounidense ni recibir financiación de ese país para sus operaciones de importación y exportación.

No obstante, y a pesar de las manifestaciones de rechazo, Ramírez afirmó el pasado viernes que Venezuela seguirá enviando los 1,2 millones de barriles que diariamente vende a Estados Unidos, incluso después del anuncio de las sanciones contra PDVSA.

"Ningún país del mundo, de acuerdo con la carta de las Naciones Unidas, debe interferir en los asuntos del comercio internacional", dijo desde la marcha el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Fernando Soto Rojas.

El presidente del Parlamento pidió a la oposición venezolana "que defina su posición política con claridad en un proyecto alternativo escrito en respuesta a esta situación de agresión".

Los diputados opositores fueron acusados por Ramírez, también presidente de PDVSA, de estar incurriendo de "traición a la patria" por negarse a firmar un acuerdo propuesto por el oficialismo en la Parlamento para repudiar las sanciones a la petrolera venezolana.

El diputado oficialista Dario Vivas señaló, por su parte, que "ya se sabe que los de la oposición están financiados por el imperialismo" y reiteró que los parlamentarios detractores del chavismo "tienen una actitud apátrida".

Para el ministro venezolano del Deporte, Héctor Rodríguez, "Estados Unidos no tiene moral para decirle a Venezuela con quién debe relacionarse" y advirtió: "A ellos (EE.UU.) se les olvida que sacamos al imperio español, no sólo de Venezuela, sino de toda la tierra suramericana".

De acuerdo con el diputado oficialista Aristóbulo Istúriz, no sólo los países de América Latina y los que conforman la Alianza bolivariana para las Américas (Alba) apoyan a Venezuela, sino también "todos los países de Asia y África".

Venezuela ha recibido apoyo de Cuba, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, tras el anuncio de las sanciones por parte de Estados Unidos.