La muerte del líder de la red terrorista al-Qaida, Osama bin Laden, debería servir como advertencia para todos los terroristas de que serán llevados ante la justicia en la incesante campaña en contra del extremismo violento, dijo el domingo el embajador de Estados Unidos en Manila.

El embajador Harry Thomas Jr. rindió tributo a estadounidenses y filipinos que han muerto en el combate en contra del terrorismo en un discurso del Día de los Caídos en las Guerras, en el cementerio estadounidense en la capital de Filipinas.

Las tropas de Estados Unidos han proporcionado entrenamiento, armamento e inteligencia a soldados filipinos que desde 2002 enfrentan al grupo extremista Abu Sayyaf, vinculado con la red al-Qaida. Al menos cuatro personas, entre personal militar y civiles estadounidenses, han muerto en ataques de los guerrilleros en el sur del país en los últimos 10 años.

Washington ha agregado a Abu Sayyaf en la lista de grupos terroristas.