Una sinfonía dirigida magistralmente por Lionel Messi dio el sábado al Barcelona su cuarto título europeo y le abrió las puertas al olimpo de los grandes equipos de la historia.

El Barsa se impuso 3-1 a Manchester United en la final de la Liga de Campeones en Wembley, con goles de su tridente de atacantes: Messi, Pedro Rodríguez y David Villa, puntas de lanza de un torrente ofensivo que, hoy por hoy, luce imparable.

El equipo de Pep Guardiola sumó su segunda Copa de Europa en tres años, las dos ganadas al United. Y Guardiola, de 40 años, se convirtió en el entrenador más joven en lograr un doblete en la máxima competición de clubes del viejo continente.

En un gesto de toda la plantilla, Eric Abidal fue el encargado de levantar el trofeo al cielo de Londres. El francés, sorprendente titular en el encuentro ante la baja de Carles Puyol, se recuperó hace poco de una cirugía para extirparle un tumor en el hígado.

"El Barsa te desmonta con su juego de pases y nunca llegamos a controlar a Messi", admitió el técnico del United Alex Ferguson. "Los grandes equipos atraviesan ciclos y ellos (Barcelona) están cumpliendo el mejor ciclo de Europa".

"No sólo hemos ganado, jugamos de maravilla", afirmó Guardiola. "Siempre quieres ganar, pero la forma de ganar que tuvimos hoy es de lo que más orgulloso me siento. Esta es la manera en la que queremos jugar al fútbol".

El Barsa le repitió a Manchester la dosis de la final de 2009 en Roma: en aquella ocasión lo venció 2-0 con baile incluido. Un actuación similar a la del sábado en Wembley, en particular en el segundo tiempo. El Barsa acumuló una insultante posesión del 67% a lo largo de los 90 minutos.

Tras unos primeros minutos en los que Man U presionó la salida y llegó a dominar la posesión, el Barcelona tomó las riendas y jamás las volvió a ceder.

Xavi Hernández, Andrés Iniesta y Messi hicieron de las suyas en el centro del campo, obligando a los jugadores de United a correr detrás de la pelota. El surcoreano Park Ji Sung, un mediocampista con dinamismo y llegada, se vio limitado a un papel de perro de caza, con Messi como blanco principal.

"Estoy muy contento con el partido", dijo a la prensa un normalmente parco Messi. "Fuimos muy superiores. Nos merecimos ganar".

"Vine al Barcelona para esto", añadió Villa, quien ganó su primera Liga de Campeones en la coronación de su primera temporada en el club catalán. "Muy feliz, contento, tenemos un equipo con ambición, con ganas de triunfar".

El argentino Javier Mascherano, una vez más como defensor central, cumplió un excelente papel en la recuperación y tapó los huecos dejados por las constantes subidas del lateral derecho Dani Alves.

El Barcelona terminó metiéndole tres goles a un club que apenas había recibido cuatro tantos en todos sus encuentros previos en esta Champions, en la que exhibía la mejor defensa.

"Intentamos jugar de la manera que lo hacemos habitualmente", explicó Ferguson. "Pero no fue suficiente esta noche. Lo reconocemos y lo aceptamos".

Los de Ferguson noquearon al Barsa durante los primeros 10 minutos. Acorralado por el empuje de los ingleses y una presión asfixiante, el equipo de Guardiola capeó el temporal como pudo.

La defensa, sin el capitán Puyol pero con un gran Mascherano, consiguió dejar en fuera de juego al mexicano Javier Hernández en un par de desmarques peligrosos a la espalda, lo poco que se vio del "Chicharito" durante los 90 minutos.

"Sólo nos queda aprender", admitió Hernández. "Ninguna derrota vas a salir contento o feliz. Hay que digerirlas y dar la cara como la damos también en la victoria".

"Nunca me ha importado ser el mejor en nada, sólo aportar mi granito de arena", agregó.

Todo cambió a partir del cuarto de hora. Iniesta y Xavi empezaron a controlar el ritmo y Messi se hizo omnipresente en esa posición de falso delantero que Guardiola inventó para él.

No sólo arrastró marcas para facilitar el trabajo de sus compañeros, sino que además condujo la pelota una y otra vez a posiciones ofensivas ante la impotencia del centro del campo de United, desbordado por el repertorio de enganches y gambetas del mejor futbolista del mundo.

"Lionel es el mejor jugador que he visto y probablemente el mejor que vea nunca", aseguró Guardiola. "Es único. Espero que nunca se canse".

"Espero que el club tenga la suficiente inteligencia para rodearle de los mejores", añadió.

Antes del primer gol, Villa en dos ocasiones y el propio Pedro pudieron inaugurar el marcador. Pero la jugada del primer festejo llegó a los 27 minutos y fue una prueba más de las variantes tácticas del Barcelona. Apenas un minuto antes, Guardiola había ordenado a Villa y a Pedro intercambiar bandas.

Aprovechando el desajuste defensivo de United, Xavi condujo hasta la frontal del área, Messi arrastró a dos defensas en su diagonal hacia el interior del área y Pedro se quedó solo por el lado derecho. El joven delantero español recibió un magistral pase de revés de Xavi y resolvió con un disparo raso pegado al palo izquierdo ante la media salida de Edwin van der Sar.

Mención aparte para van der Sar, que en el último partido de su carrera desentonó en varias ocasiones, incluido ese gol de Pedro en el que se quedó inmóvil observando la pelota.

Cuando mejor pintaba la cosa para el Barcelona, Manchester igualó rápidamente y se dio una inyección de confianza. Siete minutos después del zarpazo de Pedro, Wayne Rooney recuperó un balón dividido tras un saque de banda, tiró una pared con Ryan Giggs y remató con potencia y colocación al ángulo derecho de Víctor Valdés.

La final parecía abierta, pero fue sólo un espejismo.

"Pensé que con el empate de Rooney nos iría mejor en la segunda parte, pero no fue así", señaló un abatido Ferguson.

La segunda mitad fue definitivamente de Messi. El Barsa siguió dominando el balón y el argentino parecía clonarse, apareciendo por todos los sectores del campo. El gol de la "Pulga" llegó a los 54, con un disparo desde la media luna ante los dubitativos Patrice Evra y Nemanja Vidic.

La ventaja se convirtió en un muro infranqueable para los Diablos Rojos, que al igual que en Roma hace dos años acabaron el encuentro persiguiendo sombras.

A los 69, Villa colocó — también desde afuera del área — un disparo muy ajustado al ángulo izquierdo del portero holandés para sentenciar el partido y poner el título en bandeja al Barsa.

Ferguson buscó el revulsivo con la entrada del volante portugués Nani, pero el equipo catalán se dedicó a cuidar la ventaja e incluso tuvo alguna que otra ocasión para estirar la diferencia.

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Alineaciones.

BARCELONA: Víctor Valdés, Eric Abidal, Gerard Piqué, Javier Mascherano, Dani Alves (Carles Puyol, 88), Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Sergio Busquets, Lionel Messi, Pedro Rodríguez (Ibrahim Afellay, 91) y David Villa (Seydou Keita, 86).

MANCHESTER UNITED: Edwin van der Sar, Patrice Evra, Rio Ferdinand, Nemanja Vidic, Fabio da Silva (Nani, 69), Michael Carrick (Paul Scholes, 77), Antonio Valencia, Ryan Giggs, Park Ji Sung, Wayne Rooney, Javier Hernández.

Arbitro: Viktor Kassai (Hungría).

Estadio: Wembley (90.000 espectadores).