Durante cinco años, Dirk Nowitzki y Jason Terry han vivido con el arrepentimiento de haber dejado escapar un campeonato de la NBA.

La próxima semana, podrán intentarlo de nuevo. Y en el mismo lugar donde todo se vino abajo.

El escenario fue Miami, donde los Mavericks de Dallas tenían una ventaja de 2-0 en la serie y de 13 puntos cuando quedaban 06:34 por jugar en el tercer juego. Si los Mavericks hubieran resistido, casi con seguridad habrían celebrado su primer título. En lugar de eso, perdieron ese juego y los tres siguientes, un final humillante para la mejor temporada en la historia del equipo.

Ahora se han superado. Una foja de 12-3 en la postemporada ha puesto a los Mavericks de nuevo en la final y se verán de nuevo las caras con el Heat, que derrotó el jueves por 83-80 a Chicago y ganó la serie final de la Conferencia del Este por 4-1.

La serie por el campeonato de la NBA comenzará el martes en Miami.

"Vamos a prepararnos como lo hemos hecho en las primeras tres series, hacer nuestros deberes y luego prepararnos para jugar", dijo el alemán Nowitzki.

Desde que pasaron apuros en Portland en la primera ronda, los Mavericks han ganado 10 partidos de 11. Nowitzki está jugando en el nivel más alto de su ya destacada carrera, y los directivos parecen genios luego de llenarse de jugadores de más de 30 años que nunca han ganado un título.

Todos en el vestuario han apoyado el enfoque de priorizar la defensa del entrenador Rick Carlisle. Nadie se queja sobre el tiempo de juego o las estadísticas personales, tales como quién será socio de Nowitzki en una noche determinada. Están verdaderamente unidos por la idea de que el anillo de campeones es lo único que importa.

Su generosidad fue especialmente evidente la noche del miércoles, cuando los Mavericks lograron por segunda ocasión consecutiva remontar en el cuarto periodo al inexperto Thunder de Oklahoma City. Shawn Marion, Jason Kidd y Terry hicieron jugadas decisivas, no sólo canastas, sino robos, rebotes y pases cruciales.

Nowitzki y Terry son los únicos que quedan del equipo de 2006. Kidd ha ido dos veces a la final. Marion estuvo en algunos equipos de Phoenix que estuvieron cerca y el serbio Peja Stojakovic tuvo algunas posibilidades fallidas con Sacramento.

Nowitzki y Terry han mantenido una fotocopia en color del trofeo de campeón en sus armarios durante varios años. En octubre, Terry subió la apuesta al hacerse un tatuaje de la imagen en el interior de su bíceps derecho.

Nowitzki no usa agujas y ni tinta en su piel. Pero no hay duda de que su deseo es igual o más fuerte.

Por años, él dijo que cualquier temporada que no terminara en un campeonato era un desperdicio. Eso sin duda fue cierto cada año desde su último viaje a la serie de campeonato.

Dallas logró superar la primera ronda apenas una vez para avanzar a la segunda ronda, y esa hazaña fue opacada luego que la prometida de Nowitzki fue arrestada en su casa y expuesta como una impostora.

El destacado alero alemán pudo haberse ido como agente libre el año pasado. Incluso pudo o haber seguido a LeBron James a Miami si lo hubieran invitado. Sin embargo, él nunca pensó seriamente en ir a otro lugar porque quería terminar lo que empezó aquí.

Ahora Nowitzki es el líder y ciertamente todo el equipo lo sigue.