El ministro de Energía Rafael Ramírez afirmó el viernes que Estados Unidos trató de propinarle un golpe a Venezuela al aplicar sanciones a la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) por negociar con Irán, pero desestimó el impacto de la medida afirmando que Washington olvidó que su influencia se redujo con los años.

Las sanciones "no nos hacen daño, no porque el imperialismo (estadounidense) quiera que no nos haga daño, sino porque nosotros hemos trabajado para que no nos hagan daño, nosotros hemos trabajado para no depender de ellos", dijo Ramírez en un discurso dirigido a los trabajadores de la petrolera trasmitido por la televisión estatal.

El ministro descartó que las sanciones fuesen sólo una advertencia. "No, ellos nos tiraron duro. Nos tiraron el tema del financiamiento, nos tiraron a sus contratos de apoyo tecnológico, sólo que el presidente (Hugo) Chávez tiene años instruyéndonos a nosotros y así lo hemos hecho de no depender del financiamiento norteamericano".

Las ventas de crudo a Estados Unidos han disminuido en los últimos años a medida que Chávez intentó diversificar sus fuentes de financiamiento, clientela y elevó las ventas de crudo a aliados como China.

Venezuela tiene apoyo financiero "no sólo de China, nosotros ahora hemos diversificado nuestras fuentes, tenemos apoyo financiero con Brasil, tenemos acuerdos financieros con Japón, tenemos acuerdos financieros con Corea (del Sur)", manifestó Ramírez.

Estados Unidos impuso el martes sanciones a PDVSA y otras seis empresas extranjeras por hacer negocios con Irán. El Departamento de Estado dijo que la petrolera venezolana envió a Irán por lo menos dos cargamentos de productos refinados de petróleo por unos 50 millones de dólares entre diciembre de 2010 y marzo de 2011.

Como parte de las sanciones se prevé que PDVSA quedará limitada para suscribir contratos con el gobierno estadounidense, recibir financiamiento de ese país para importaciones y exportaciones y obtener licencias de exportación de tecnología sensible. Las medidas no afectan las ventas de petróleo venezolano al mercado de Estados Unidos.

A pesar de estas fricciones ambos países están unidos por profundos lazos comerciales. Las finanzas del gobierno de Chávez dependen en gran medida de la venta de petróleo a Estados Unidos y Venezuela también importa grandes cantidades de bienes de consumo de ese país.

Ramírez sostuvo que actualmente Venezuela envía 1,2 millón de barriles de petróleo a Estados Unidos "y lo vamos a seguir enviando... El tema es ¿no nos van hacer daño con sus medidas para garantizar ese envío de petróleo? Eso es algo que vamos a determinar".