El funcionario financiero de más alto rango de la Unión Europea instó a los líderes políticos de la endeudada Grecia a ponerse de acuerdo rápidamente sobre las medidas de austeridad, pero un nuevo intento del gobierno para llegar a un consenso sobre esa cuestión fracasó el viernes.

El comisionado de Asuntos Monetarios de la UE, Olli Rehn, dijo que las conversaciones entre los diferentes partidos en Atenas deben continuar, a pesar de la negativa de la oposición conservadora a apoyar más recortes.

"La Comisión (de la UE) lamenta el fracaso de los líderes de los partidos griegos para llegar a un consenso sobre el ajuste económico para superar la actual crisis de la deuda", dijo Rehn.

"Se tiene que alcanzar un acuerdo pronto. El tiempo se está agotando", dijo en relación con el apoyo necesario para el programa de la UE y el FMI.

La advertencia del comisionado llegó después de que el líder conservador griego Antonis Samaras rechazó el viernes ceder a la presión de la UE. La declaración siguió a una reunión de emergencia de más de tres horas con los líderes de los principales partidos políticos griegos.

"La única cosa que vale la pena discutir en este momento es la forma de renegociar los términos del acuerdo (de rescate)", dijo Samaras, y añadió que las medidas de austeridad "arrasarían a la economía griega y destruirían a la sociedad griega".

El gobierno tiene mayorías en el parlamento, pero funcionarios de la UE han exigido un acuerdo entre los dos grandes partidos para garantizar que un programa de rescate se puede ejecutar sin problemas más allá de las próximas elecciones generales, previstas para 2013. Bruselas está cada vez más frustrada con la lentitud de las reformas estructurales.

El primer ministro, George Papandreou, insistió en que cumplirá todo su periodo y continuará buscando el apoyo de la oposición en medio de crecientes temores de los inversionistas de que el país, a duras penas solvente, no será capaz de pagar completamente sus deudas — que se espera alcancen 360.000 millones de euros (unos 513.000 millones dólares) este año.

"En este momento, Grecia necesita mostrar la mayor unidad, decisión y seriedad posibles", dijo Papandreou en un discurso televisado en directo. "El gobierno fue exhortado y tiene la responsabilidad de sacar a Grecia de esta crisis. ... Vamos a cumplir este compromiso en toda su extensión, con un consenso político más amplio o sin él".

Los inspectores de deuda de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional están en la capital griega para supervisar los progresos con el préstamo de ayuda financiera del año pasado de 110.000 millones de euros (155.850 millones de dólares) otorgado a Grecia, país que sigue siendo excluido de los mercados de bonos y que enfrenta un potencial déficit financiero en 2012.

En medio de la incertidumbre, el principal índice bursátil en Atenas cerró con una baja del 1,7% el viernes.

___

Elena Becatoros en Atenas, y Juergen Baetz y Geir Moulson en Berlín, contribuyeron a este informe.