El sindicato que representa a la mayoría de cantantes, coristas, bailarines y directores de escena de la Ópera de la Ciudad de Nueva York demandó hoy a la organización, e inició otras medidas legales para evitar el cambio de sede previsto.

"Hemos demandado a la Ópera por prácticas laborales injustas y por negociar con mala fe el traslado", indicó hoy en un comunicado el sindicato American Guild of Musical Artists.

El sindicato indicó que la compañía no comunicó de antemano ni negoció la decisión de trasladarse del Koch Theater, situado en el Lincoln Center -un espacio que comparten con la Ópera Metropolitana, entre otras agrupaciones-, a un lugar "más pequeño".

La falta de aviso y de negociación viola el acuerdo que tienen, siempre según la organización sindical, que busca obtener una orden judicial para evitar que la ópera abandone el Lincoln Center, en el centro de Manhattan, antes de que se resuelva el proceso judicial, algo que podría llevar cuatro o cinco años.

"La organización también rechaza darnos información tan básica como la identidad de posibles escenarios, las obras que representaremos, el presupuesto para la próxima temporada o cuánto trabajo ofrecerá", añadió el sindicato.

Además, alegaron que la compañía tampoco ha cumplido el acuerdo de notificar dos semanas después de terminar una temporada el número de semanas de trabajo garantizadas para la temporada siguiente, en este caso la 2011-2012.

La Ópera de la ciudad de Nueva York es una de las diversas agrupaciones operísticas con las que cuenta la ciudad de Nueva York, y es una institución respetada que se ha enfrentado a problemas financieros durante los últimos años.