El presidente José Mujica anticipó el jueves que se aplicará un impuesto a los propietarios de más de 1.500 o 2.000 hectáreas para volcar esa recaudación a obras de infraestructura como puentes, caminos y ferrocarriles.

En su audición radial, Mujica dijo que aspira a tener el nuevo impuesto "laudado antes de la próxima primavera" en septiembre y que sea sancionado por el Congreso como ley.

"Hemos crecido súbitamente mucho... (lo que hizo que) haya sido pobre el crecimiento en infraestructura. Tenemos una enorme crisis de crecimiento. Esto es positivo. Nos pasan estas cosas porque hemos crecido", dijo Mujica.

La propuesta de Mujica de imponer un gravamen a la propiedad de la tierra, además de los que ya se aplican a la producción agropecuaria, causó preocupación a nivel ministerial: el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre admitió que se "enteró por la prensa" del nuevo tributo.

Mujica explicó que su plan es "aumentar la recaudación para reinvertirla en infraestructura" y que el Poder Ejecutivo "tiene muy claro que no debe afectar el ánimo inversor".

Agregó que "sabemos por experiencia que en este país a nadie le gusta pagar impuestos. Por eso presidencia se hace cargo de esta iniciativa". Aclaró, sin embargo, que "no hablamos de una explosión impositiva".

El mandatario no dio más precisiones sobre el nuevo gravamen.

Aunque en anteriores oportunidades el ministro de Economía Fernando Lorenzo y del vicepresidente Danilo Astori, ex ministro de Economía, se han mostrado remisos a atender los reclamos sectoriales del oficialismo de aplicar mayores impuestos, aún no han opinado sobre la intención de gravar la tierra.

El semanario Búsqueda informó que siete compañías forestales, seis grupos agrícolas, una sociedad de lechería y un empresario brasileño explotan 1,4 millón de hectáreas de campos productivos como dueños o arrendatarios. Individualmente, el empresario brasileño Ernesto Correa posee 100.000 hectáreas en el departamento de Cerro Largo, 400 kilómetros al noreste, en la frontera con Brasil, que dedica a la producción ganadera y agrícola.

El informe establece que la empresa Montes del Plata, un consorcio forestal sueco finlandés chileno posee 250.000 hectáreas en los departamentos de Colonia, Durazno, Flores, Paysandú, Río Negro, Soriano y Tacuarembó y se apresta a iniciar la construcción de su planta de celulosa con una inversión de casi 2.000 millones de dólares en Colonia.

Tanto el sector forestal y la elaboración de celulosa, como el agrícola han tenido un fuerte desarrollo y forman parte de los principales sectores económicos. En 2010 contribuyeron a que el Producto Interno Bruto (PIB) creciera 8,5% y se espera superar el 6% este año.