Los estudiantes universitarios chilenos dieron el jueves un ultimátum al gobierno para que responda a sus demandas de cambios y mayor financiamiento para la educación pública o iniciarán una huelga indefinida.

Representantes de diversas universidades entregaron un petitorio dirigido al ministro de Educación, Joaquín Lavín, quien no se reunió con los dirigentes por encontrarse en una ciudad del interior. En su lugar el ministro les dejó una carta invitándolos a dialogar sobre sus demandas.

Mientras unos 2.000 universitarios se congregaron frente a la sede del Ministerio de Educación, resguardado por gran cantidad de policías y vallas, otros miles de estudiantes secundarios se reunieron a unas diez cuadras de allí y se enfrentaron con la policía, que les impidió que marcharan. Se registraron escaramuzas en las que hubo al menos una treintena de detenidos.

Un grupo de dirigentes de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) fue autorizado por la policía, que en gran cantidad resguardaba el entorno del ministerio, a ingresar a entregar la carta con las demandas.

Camila Vallejos, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, dijo que la carta enumera en primer lugar el descontento estudiantil porque el presidente Sebastián Piñera, en el balance de su gestión ante el Congreso el sábado, no se refirió a lo que consideran una crisis de la educación superior ni mencionó medidas para superarla.

Señaló que "estamos pidiendo mayor financiamiento de las instituciones del Estado, mayor democratización y un acceso con equidad y calidad" para las instituciones públicas.

Vallejos dijo que la carta dirigida a Lavín contiene un ultimátum para que sea respondida antes del 1 de junio, cuando tienen convocado un paro nacional que podría convertirse en indefinido.

Víctor Pérez, rector de la Universidad de Chile, la principal del país, criticó también al gobierno y a Lavín por algunas medidas anunciadas para la educación superior que consideró insuficientes y que apuntan sólo a fortalecer la educación técnica.

Los rectores de las universidades públicas se quejan de que el gobierno no les aporta el financiamiento suficiente y que les pone cada vez mayores exigencias de autofinanciamiento.