Podrían pasar hasta dos años antes de poder organizar elecciones en Libia, dijo el subdirector de la administración rebelde, retractándose de las promesas de una transición de seis meses a la democracia.

El anuncio deja entrever disensiones internas en el movimiento que se propone derrocar a Moamar Gadafi.

Las críticas al Consejo Nacional de Transición han aumentado en su ciudad central de Bengasi, en el este de Libia, mayormente en poder de los rebeldes. Las divisiones más profundas dentro del movimiento rebelde podrían perjudicar su ofensiva para desplazar a Gadafi, que ha estado en el poder durante más de 40 años y que sigue resistiendo pese a los ataques de la OTAN en apoyo de sus oponentes.

El anuncio del miércoles de un período de transición más largo ha provocado sospechas de que algunos miembros del consejo se proponen prolongar su estadía en el poder.

El subdirector del consejo, Abdel-Hafid Ghoga, dijo en una conferencia de prensa que se necesitará un período de transición de uno o dos años después de la eventual salida de Gadafi. En ese tiempo, agregó, la oposición podría formar un organismo legislativo de transición encargado de redactar una constitución, organizar un plebiscito sobre la misma, formar partidos políticos y después efectuar elecciones.

Un día antes, el director de la diplomacia estadounidense en el Oriente Medio, Jeffrey Feltman, recordó al consejo que su tarea "es cumplir su cometido lo antes posible".

Otros miembros del consejo estuvieron de acuerdo y dijeron que darán un paso al costado rápidamente para cumplir su promesa de una transición a la democracia.