La cantante y actriz juvenil Miley Cyrus asegura que no quiere que su música sea relacionada con la imagen de Osama bin Laden.

Cyrus se refirió al extinto líder de la red terrorista al-Qaida al hablar sobre el hecho de que luego del anuncio de la muerte de bin Laden, su canción "Party in the USA", fue usada por muchos estadounidenses mientras celebraban el suceso.

"Políticamente no tengo ningún comentario", dijo Cyrus el jueves en una rueda de prensa en la capital mexicana, donde ofrecería un recital por la noche como parte de su gira "Gypsy Tour".

"No sé si quiero juntar a la figura de Osama bin Laden con mis canciones, pero por otro lado mi tía Dolly (Parton) dice que cualquier publicidad es buena publicidad", dijo entre risas.

La otrora estrella de "Hannah Montana" aseguró, empero, que "tampoco creo que deba de darle las gracias a Osama bin laden por hacer mi canción la número 1 en las listas de popularidad o en iTunes"

La ciudad de México era la última parada en Latino América de su gira mundial, la cual la llevó a escenarios de Brasil, Ecuador, Venezuela y Perú.

La intérprete de éxitos como "Can't be Tamed" y "The Climb" señaló que no tenía planes de realizar una gira este año, pero fueron sus seguidores quienes la llevaron a cambiar de parecer.

"Me encanta oír las historias de cómo ellos se inspiran a través de mí o qué dicen para inspirarme y seguir adelante en mi vida", dijo. No tenía planes para hacer una gira este año, los fans hicieron que sucediera y es por eso que me tienen aquí", agregó.

Sin embargo, la hija del también cantante Billy Ray Cyrus, se mostró a la defensiva cuando fue cuestionada sobre el tumulto causado por su llegada a la capital mexicana la tarde del miércoles, durante la que ignoró a los fanáticos y medios de comunicación que se congregaron.

"Si me hubiera detenido por un segundo en el aeropuerto ayer hubiera sido gravemente lastimada, había al menos mil personas", explicó la protagonista de "The Last Song" al tiempo que algunos fanáticos gritaban su nombre a las afueras del salón que daba a la calle.

"Cuando te bajas de un avión deberías poder bajarte y pasar por seguridad como cualquiera. Las celebridades merecen privacidad y si me hubiera detenido habría sido peligroso no sólo para mí, sino también para los fans. Entonces, no voy a detenerme y ponerme en peligro", dijo.

La cantante de 18 años, quien se ha visto envuelta en una serie de escándalos en torno a su vida personal y familiar, se dijo preocupada por el acoso de la prensa sensacionalista.

"Por los blogs y las redes sociales la gente se da el lujo de comentar las cosas de manera muy hiriente, a veces de manera anónima. Soy el tipo de persona que dice: 'Si me vas a decir algo dímelo en la cara y además ten el valor de pararte junto a tu comentario y respaldarlo con tu nombre''', expresó mientras señaló que "por ello aconsejo a mi hermana que se mantenga alejada de esto".