La Corte de Suprema de Estados Unidos avaló el jueves una ley de Arizona que castiga a patrones que contraten trabajadores indocumentados.

La corte rechazó el argumento de que los estados no pueden interferir en asuntos de inmigración.

Con cinco votos a favor y tres en contra, la corte avaló la ley del 2007. La corte decidió que la ley federal de inmigración permite a los estados sancionar a patrones que contraten a indocumentados.

La decisión se da mientras Arizona apela un fallo que suspende la implementación de algunas cláusulas clave de otra ley migratoria del estado que es más polémica.

El fallo del jueves sólo se aplica a las licencias para negocios y no es indicador de lo que pudiera decidir la Corte Suprema sobre la otra ley.

El juez presidente John Roberts escribió que la ley de Arizona que penaliza a los patrones "no excede los parámetros que el Congreso estableció para los estados."

La mayoría que votó a favor de ratificar la ley la integraron los jueces nombrados por gobiernos republicanos.

Los jueces Stephen Breyer, Ruth Bader Ginsburg y Sonia Sotomayor, todos nombrados por presidentes demócratas, votaron en contra de la ley. La jueza Elena Kagan, también nombrada por un gobierno demócrata, no participó en el fallo porque había trabajado en el caso cuando fue procuradora general en el gobierno del presidente Barack Obama.

Breyer argumentó que la ley de Arizona altera el balance que existe en la ley federal entre disuadir a los patrones a que contraten a indocumentados y asegurar que la gente no es discriminada por hablar con un acento o parecer extranjera.

La ley, que fue promulgada en el 2007 por la entonces gobernadora de Arizona Janet Napolitano y ahora secretaria de Seguridad Nacional, ha sido implementada con poca frecuencia en Arizona.