El canciller Nicolás Maduro descartó el jueves que Venezuela pueda verse impactada por las sanciones que impuso Estados Unidos a la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) por negociar con Irán y dijo que los más afectados por las medidas son los empresarios estadounidenses.

"Estas medidas ilegales, abusivas, que tomó este débil gobierno de los Estados Unidos... a quien más afecta es a los empresarios de Estados Unidos", dijo Maduro en una entrevista a la estatal Venezolana de Televisión (VTV), al reiterar que el gobierno se encuentra evaluando los efectos que tendrán las sanciones.

El canciller explicó que la limitación que impuso Estados Unidos a PDVSA para la compra de tecnología afecta a empresas estadounidenses que son las principales proveedoras de la corporación estatal.

"Nosotros podemos en un proceso de ajuste sustituirlas (las tecnologías) y hacerlas en Venezuela o comenzar a adquirirlas en nuestros aliados estratégicos en el resto del mundo", agregó.

Al desestimar la fuerte dependencia que tiene Venezuela del mercado estadounidense, donde se vende más de la mitad del crudo venezolano, el canciller afirmó que "tiene que tener la absoluta seguridad todo nuestro país y la comunidad internacional que el petróleo venezolano tiene mercado seguro en distintos sectores de nuestro planeta".

Venezuela vende a Estados Unidos entre 900.000 y 1,2 millón barriles diarios, que representan más de la mitad de las exportaciones de crudo de PDVSA. Venezuela mantiene una fuerte dependencia del petróleo debido a que de cada 100 dólares que recibe el país por exportaciones 95 vienen del combustible.

Maduro sostuvo que en Venezuela "ha ido reduciéndose la relación y la dependencia" con la industria petrolera estadounidense.

En años recientes PDVSA ha ido diversificando sus mercados y ha aumentado las ventas de crudo a China, India, Latinoamérica y el Caribe.

Al ser consultado sobre la posibilidad de que Venezuela suspenda el suministro de crudo a Estados Unidos, el canciller señaló que ese tipo de medidas sólo se aplican en "momentos extremos que en su momento se podrían evaluar".

Maduro consideró "ilegales" las sanciones que acordó Washington contra PDVSA a la vez que exigió "respeto" a la administración de Barack Obama. "Ellos quieren determinar qué vende y quién compra", acotó.

Varios miles de trabajadores de PDVSA y simpatizantes del gobierno realizaron el jueves por segundo día consecutivo concentraciones en Caracas y los estados Anzoátegui, Apure y Zulia en rechazo a las sanciones.

Estados Unidos impuso el pasado martes sanciones a PDVSA y otras seis empresas extranjeras por hacer negocios con Irán. El Departamento de Estado dijo que la petrolera venezolana envió a Irán por lo menos dos cargamentos de productos refinados de petróleo por un valor de unos 50 millones de dólares entre diciembre de 2010 y marzo de 2011.

Como parte de las sanciones se prevé que PDVSA quedará limitada para suscribir contratos con el gobierno estadounidense, recibir financiamiento de ese país para importaciones y exportaciones y obtener licencias de exportación de tecnología sensible. Las medidas no afectan las ventas de petróleo venezolano al mercado de Estados Unidos.

A pesar de las tensas relaciones que ha mantenido Chávez con Washington durante sus 12 años de gobierno, Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial de Venezuela.