Tres hombres fueron declarados culpables el jueves de usar la fuerza y amenazar con la deportación a mujeres indocumentadas de Honduras, Guatemala, México y El Salvador si éstas se negaban a prostituirse en bares de las afueras de Nueva York.

Un jurado en Central Islip, Long Island, declaró culpables a Antonio Rivera y Jason Villamán de asociación delictiva, tráfico sexual, trabajos forzados y transporte y albergue de inmigrantes indocumentados, anunció la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) a través de un comunicado.

Un tercer hombre, John Whaley, fue acusado de asociación delictiva, trabajos forzados y transporte y albergue de inmigrantes indocumentados. Los acusados enfrentan penas máximas de cadena perpetua por los cargos de tráfico sexual y asociación delictiva para cometer delitos de tráfico sexual, además de 20 años por el resto de cargos.

"Los que explotan a individuos vulnerables para beneficio personal serán procesados con toda la fuerza de la ley", dijo en el comunicado Loretta Lynch, procuradora general del distrito este de Nueva York.

Rivera era dueño de dos bares donde se llevaba a cabo el tráfico sexual, dijeron las autoridades. Los bares son Sonidos de la Frontera, en el lago Ronkonkoma, y La Hija del Mariachi, en el poblado de Farmingville, en el estado de Nueva York.

Villamán y Whaley se encargaban de transportar a las mujeres indocumentadas hasta los bares.