El primer ministro de Grecia se reunió con el presidente del país para informarle de los más recientes acontecimientos en relación con la crisis financiera, un día después de que no consiguió el consenso con los partidos de oposición para la aplicación de medidas adicionales de austeridad.

Mientras, miles de jóvenes se manifestaron en Atenas y en la norteña ciudad de Salónica en lo que fue la primera protesta sin afiliación política hasta ahora.

La reunión de George Papandreou con el presidente Karolos Papoulias el miércoles se dio cuando los inspectores internacionales de deuda regresaron a Atenas para continuar con la crucial revisión del progreso de Grecia a fin de alcanzar las condiciones impuestas para recibir la ayuda financiera de 110.000 millones de euros. Los inspectores dictaminarán si el país recibe los siguientes 12.000 millones de euros para rescate de préstamos en junio.

En tanto, la comisaria de Pesca de la Unión Europea, la griega Maria Damanaki, advirtió que debido a la crisis por la deuda Grecia está amenazando su preciada participación en el euro y advirtió que "el escenario de retirarle a Grecia la moneda única está en la mesa".

"Estoy obligada a hablar abiertamente. Tenemos una responsabilidad histórica para ver el dilema con claridad: o llegamos a un acuerdo con los acreedores en un programa de duros sacrificios o regresamos al dracma", dijo la funcionaria griega en su página personal en internet. Damanaki no representa al gobierno griego, pero es parte del gobernante Partido Socialista.

Sus declaraciones siguieron a un fallido intento de Papandreou esta semana para que la oposición respaldara nuevos recortes presupuestales que se extenderían más allá de su mandato.

Altos funcionarios de la Unión Europea han argumentado que Grecia, que intenta lograr las condiciones impuestas para el rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, necesita el apoyo de los partidos de oposición para los planes de reducción de deuda y así asegurar que los pueden implementar sin sobresaltos.

El ministro de Finanzas de Grecia, George Papaconstantinou ha advertido que si deja de llegar el dinero extranjero, el país tendría que declararse en cese de pagos. La deuda del país es tan grande, que los inversionistas creen que tendrá que renegociar los términos del pago.

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Derek Gatopoulos y Nicholas Paphitis en Atenas; y Geir Moulson en Berlín colaboraron con este despacho.