En medio de una nueva ola de protestas, el FMI, la UE, y el BCE inician hoy en Atenas una evaluación de las medidas de ahorro y privatizaciones adoptadas esta semana de forma urgente por el Gobierno heleno para continuar recibiendo ayuda externa con el fin de evitar la bancarrota del país.

Los expertos supervisarán en detalle el paquete de impopulares y draconianas medidas inmediatas anunciadas el lunes por el Gobierno griego, que prevé recortes de salarios y pensiones, así como el aumento de impuestos en productos de consumo, petróleo y coches en los próximos seis meses, para recaudar unos 6.400 millones de euros.

Esas medidas más urgentes están destinadas a cumplir el objetivo de reducir el déficit público del 10,5 % del Producto Interno Bruto (PIB) con que cerró en 2010, hasta el 7,5 %, según declaró el primer ministro griego, Yorgos Papandréu.

De esta evaluación dependerá la luz verde al quinto tramo, de 12.000 millones de euros, del gigantesco rescate trienal concedido hace un año por el FMI y los socios de Grecia en la zona euro, en forma de préstamos condicionados a un severo plan de reformas y ahorro.

El ministro de Finanzas griego, Yorgos Papaconstantínu, ha advertido de que Grecia quebrará si no recibe esa quinta cuota en junio, por lo que la misión de los expertos y el informe que elaboren sobre sus conclusiones es considerada crucial para el futuro de la economía helena.

Pero las nuevas medidas, que incluyen la privatización de empresas estatales y semiestatales, así como el alquiler de activos estatales, han desatado una intensa ola de protestas internas.

Desde ayer, los empleados del banco semiestatal Post Bank llevan a cabo una protesta de 48 horas contra la privatización del 34 % de las acciones del banco que pertenecen al Estado.

Los empleados de las apuestas de fútbol (OPAP) llevan acabo una huelga de 24 horas por la misma razón, mientras que los trabajadores de la compañía de telecomunicaciones (OTE), que este mismo año deberá pasar a manos privadas el 16 % de las acciones estatales, anunciaron una huelga de 48 horas para los próximos días.

Los trabajadores del puerto de El Pireo, el mayor de Grecia, cerca de Atenas, están en huelga desde ayer contra la privatización inmediata del 75 % de las acciones estatales.

El sindicato de la compañía de electricidad (DEH) que se opone a la venta del 17 % de sus acciones a privados prevista para 2012, ha convocado a una manifestación de protesta para hoy en todo el país a las 18.00 hora local (15.00 GMT).

A la misma hora, el movimiento griego de "los indignados", surgido siguiendo el modelo homónimo de los españoles, ha convocado a una concentración silenciosa en la plaza central ateniense de Sindagma, frente al Parlamento, y hasta el momento, en la página Facebook del movimiento se han registrado más de 20.000 entradas.

El centro de trabajadores afiliado al Partido Comunista griego (PAME) ha convocado a una protesta para el sábado 28 de mayo en el centro de Atenas, la Unión de Empleados Civiles a una manifestación para el sábado 6 de junio en Atenas, y los sindicatos mayoritarios han fijado en principio una nueva huelga general de 24 horas para el 21 de junio.