El Dalai Lama rechazó el miércoles pedidos de la comunidad tibetana para que aceptara un papel ceremonial en el gobierno tibetano en el exilio, luego de que él renunciara a su posición como líder político.

El parlamento tibetano analiza una reforma de su Constitución que es requerida después que el Dalai Lama, de 75 años de edad, anunció que quería poner fin a su papel político. La figura sigue siendo el líder espiritual de los budistas tibetanos.

Los tibetanos habían votado en Harvard para que el jurista Lobsang Sangay fuese la cabeza de su gobierno en el exilio, pero opinaron que todavía podrían tratar de aprovechar la influencia del Dalai Lama entre los líderes mundiales para promover la causa tibetana.

Para tal fin, ellos querían que el líder espiritual desempeñara un papel ceremonial oficial en la constitución.

Sin embargo, el primer ministro tibetano saliente, Samdhong Rinpoche, dijo que el monje venerado rechazó la solicitud. El Dalai Lama dijo que en los próximos días expondrá cual quiere que sea su papel.