Varias compañías aéreas han suspendido los vuelos de las próximas horas desde y a Escocia por la nube de ceniza procedente de la erupción del volcán islandés Grimsvötn.

British Airways, la holandesa KLM, la irlandesa Air Lingus y la compañía de bajo coste Easyjet han tomado esa decisión.

Por el contrario, Ryanair, rival de esta última, ha criticado una orden de las autoridades de la aviación civil irlandesa para que suspenda esta mañana sus vuelos a y desde Edimburgo, Glasgow y Aberdeen por razones de seguridad.

La compañía irlandesa de bajo coste afirma en un comunicado: "Ryanair objeta con firmeza esa decisión y cree que no hay base para cancelar los vuelos, por lo que se reunirá esta misma mañana con la Autoridad para la Aviación Civil irlandesa a fin de que levanten urgentemente la restricción los vuelos de Ryanair".

Las nuevas suspensiones se producen un año después de que la erupción de otro volcán islandés causara el cierre por varios días del espacio aéreo británico y de varios países europeos por temor al daño que las cenizas volcánicas pudieran causar a los motores de los aviones.

Este año, la decisión de volar o suspender los vuelos se ha dejado a las propias compañías aunque éstas tendrán que pedir en cualquier caso permiso a la Autoridad de la Aviación Civil británica.

El ministro de Transportes del Reino Unido, Philip Hammond, declaró a la BBC que este país está ahora mejor preparado para esa eventualidad que hace un año ya que tiene sistemas "más robustos" para "minimizar el efecto perturbador" de la nube de ceniza.

"Lo más importante, explicó el ministro, es que se ha establecido un listón veinte veces más alto del que teníamos el año pasado. Hemos pasado de 200 microgramos (de ceniza) a 4.000 microgramos por metro cúbico como límite hasta el cual pueden volar la mayoría de los aviones", explicó Hammond.

El ministro dijo, sin embargo, que el Gobierno británico no puede prometer que no habrá perturbaciones cuando se produce un fenómeno natural de esa naturaleza.

La amenaza de la nube de ceniza procedente del volcán Grimsvötn obligó al presidente de EEUU, Barack Obama, adelantar en varias horas su vuelo desde Irlanda a Londres para una visita de Estado al Reino Unido que comienza hoy.