La periodista Jineth Bedoya anunció el martes que demandó al Estado colombiano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), debido a la falta de una "exhaustiva y eficiente" investigación para castigar a los responsables de su secuestro y agresión sexual ocurridos hace 11 años.

Bedoya, actualmente subeditora judicial del diario El Tiempo, radicó la demanda a través de sus abogados, pertenecientes a la organización no gubernamental Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), quienes enviaron los documentos hasta Washington, sede de la CIDH de la Organización de Estados Americanos (OEA).

"Parece que en Colombia nadie nos quiere oír. La Fiscalía no ha sido diligente...no ha tomado decisiones, no sé porqué", dijo Bedoya en una conferencia de prensa, en un hotel de Bogotá, al anunciar la acción judicial en contra del Estado colombiano.

El abogado de Bedoya, Pedro Vaca, explicó que la decisión de recurrir a la CIDH se tomó porque no ha habido una investigación "exhaustiva y eficiente" en el caso de su representada.

Vaca dijo que con la acción esperan que se haga justicia deteniendo y castigando a los responsables del asalto a Bedoya y que no haya impunidad.

El 25 de mayo de 2000, cuando se desempeñaba como redactora judicial del diario El Espectador, Bedoya fue hasta la cárcel Modelo, en el occidente de Bogotá, para cumplir --según ha dicho ella-- una cita periodística con un importante jefe paramilitar.

En el momento en que intentaba ingresar al penal fue abordada por varios hombres que la drogaron y que, según ella, la agredieron sexualmente y abandonaron en la noche en una calle de la ciudad de Villavicencio, capital del departamento de Meta, a 75 kilómetros al sureste de Bogotá.

En la rueda de prensa ante periodistas y activistas de derechos humanos, Bedoya relató que el pasado 5 de mayo, se reunió con el encarcelado jefe paramilitar con el que tenía la entrevista hace 11 años.

La comunicadora no quiso dar más detalles sobre ese encuentro, pero se sabe que el jefe paramilitar aludido es Mario Jaimes Mejía, alias "El Panadero", autor de varias masacres en el departamento de Santander, en el noreste del país.

La reunión entre Bedoya y Jaimes se realizó en una cárcel de la ciudad de Bucaramanga, 300 kilómetros al noreste de Bogotá.

Desde el 2 de junio de 2000, Bedoya cuenta con "medidas cautelares" o de protección ordenadas por la Comisión Interamericana, que dijo en ese entonces que a las puertas de la prisión, la periodista fue "encañonada, sedada y conducida a una casa cercana donde varios sujetos la amordazaron, golpearon y sometieron a tratos degradantes, tras lo cual fue abandonada en un sector despoblado".

La semana pasada trascendió una decisión de la Fiscalía en torno a que un general retirado de la Policía, Leonardo Gallego, fue vinculado preliminarmente al caso Bedoya y que en los próximos días será escuchado en diligencia de versión libre y espontánea. La Fiscalía no ha dado a conocer cuál sería la eventual responsabilidad del oficial.