Una nube de ceniza de un volcán islandés, que ha generado contratiempos en el transporte aéreo se expandió el miércoles a Alemania, obligando al cierre de los aeropuertos de Berlín y provocando la cancelación de cientos de vuelos, pero los expertos afirmaron que la erupción parece estar aminorando.

Los controladores del tránsito aéreo europeo dijeron que unos 700 vuelos serían cancelados el miércoles, aunque Eurocontrol agregó que la nube de ceniza del volcán Grimsvotn parece estarse disipando y que la actividad aérea en el continente regresará a la normalidad el jueves.

"Hubo pocas erupciones del volcán en las últimas seis o 12 horas, así que el volcán está en un estado razonable de calma en estos momentos", dijo Brian Flynn, jefe de operaciones de Eurocontrol. "Asumiendo que esa tendencia continúa, la aviación europea pudiera regresar a una situación casi normal en las próximas 24 horas", agregó.

La nube de ceniza obligó la cancelación de centenares de vuelos desde Gran Bretaña el martes y los vientos arrastraron las cenizas sobre Escocia, pero el espacio aéreo británico se mantenía en gran medida limpio el miércoles.

El Servicio Meteorológico de Alemania dijo el miércoles que no permitirá ni partidas ni aterrizajes desde los aeropuertos de Tegel en Berlín o Schoenefeld, pero a las 1000 GMT las autoridades de tráfico aéreo habían autorizado que se reanudasen los vuelos en Bremen y Hamburgo. la terminal aérea de Luebeck seguía cerrada.

Los expertos han señalado que las partículas de la ceniza puede atascar los motores de los aviones y pueden cubrir las ventanas de los aviones con esa sustancia.

En Islandia, un experto vulcanólogo dijo que los observadores del cráter estaban informando que sólo estaba saliendo vapor hacia la atmósfera, lo que podría indicar que la erupción podría estar llegando a su fin.

"No se ha terminado, pero ha declinado rápidamente", dijo Pall Einarsson, un experto en vulcanología de la Universidad de Islandia.

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Lekic reportó desde Bruselas. Los periodistas de The Associated Press Raphael G. Satter y Danica Kirka contribuyeron a este despacho desde Londres.