La explosión de una bomba, colocada al pie de un camino, causó la muerte a 10 trabajadores y heridas a otros 28 cuando estos iban a trabajar en la limpieza de riachuelos en el sur de Afganistán, dijeron funcionarios. Asimismo, un subjefe de inteligencia afgano se salvó de un atentado suicida atribuido a los talibanes en la capital.

Mientras tanto, el secretario general de la OTAN afirmó el martes que siguen en pie los planes para entregar el control de siete provincias a los soldados afganos en julio, pese a los nuevos atentados y ataques de los insurgentes que acaban de iniciar su ofensiva primaveral. La OTAN también admitió que los soldados mataron a balazos a un afgano que sostenía una linterna durante una redada, algo que podría contribuir a la creciente animadversión contra los extranjeros en Afganistán después de casi una década de guerra.

La bomba destruyó el camión que llevaba a los trabajadores a través de la inestable provincia de Kandahar, dijo el doctor Qayoum Pakhla, director del hospital de Kandahar. El gobierno local regional empleaba a los trabajadores para hacer la limpieza de ríos y arroyuelos.

"Podía ver a la gente que pedía ayuda y gemía", dijo uno de los sobrevivientes, quien se identificó como Sabdula. "Vi los cadáveres de mis amigos. No podía hacer nada en ese momento", agregó.

Nadie se adjudicó la responsabilidad del ataque, que se produce en momentos en que los insurgentes han intensificado sus ataques como parte de una ofensiva en esta temporada.

Mientras tanto, Ahmad Ziad, subjefe de la Dirección Nacional de Seguridad salió ileso de un ataque suicida que estaba dirigido a su convoy mientras se dirigía a su trabajo el martes por la mañana, dijo la policía de Kabul.

Los guardaespaldas de Ziad dispararon a un vehículo deportivo sospechoso que se aproximaba hacia el convoy, hirieron al conductor y detuvieron a la camioneta deportiva cargada con explosivos, dijo la policía.

El conductor fue arrestado y hospitalizado bajo vigilancia. Un portavoz talibán Zabiula Mujahid se atribuyó responsabilidad por el intento de ataque con explosivos en un mensaje enviado a The Associated Press.

Los ataques fueron perpetrados después que la agencia de inteligencia afgana dijo el lunes que el líder talibán afgano ha desaparecido de su presunto escondite en Pakistán y ha estado fuera del contacto de sus comandantes por varios días, contribuyendo a las sospechas sobre el paradero del mulá Mohamed Omar después de versiones periodísticas de que había muerto.

Los talibanes negaron la versión del canal de noticias afgano Tolo de que Omar murió acribillado mientras era trasladado dentro de Pakistán con la ayuda de un ex funcionario de inteligencia paquistaní. Un vocero talibán respondió que Omar estaba vivo y que se hallaba en otro lugar dentro de Afganistán.

El creciente número de ataques se presentan en momentos en que la OTAN y Estados Unidos comienzan a transferir el control de la seguridad a los militares afganos hasta fines del 2014. El presidente Barack Obama ha dicho que Estados Unidos, que tien 100.000 soldados en territorio afgano, comenzará una gradual retirada en julio.

Asimismo el martes, la OTAN dijo que una de sus aeronaves se estrelló en el oeste de Afganistán, pero que nadie resultó lesionado. La organización dijo en una declaración que los soldados aseguraron el lugar del accidente y protegieron a las personas que iban a bordo.

___

Khan informó desde Kandahar. El periodista de Associated Press Jon Gambrell en Kabul contribuyó a este despacho.