El gobierno boliviano mantendrá restricciones a la exportación de alimentos para abastecer al mercado local y hará inversiones por 1.000 millones de dólares para aumentar la producción y evitar la crisis de los meses pasados.

"El Estado está obligado a controlar las exportaciones para garantizar precios y abastecimiento del mercado interno, incluso si hay excedentes compraremos la producción como reserva", dijo el martes en entrevista a la AP la Ministra de Desarrollo Rural y Tierras, Nemecia Achacollo.

Afirmó que la crisis alimentaria que golpeó a Bolivia "no ha pasado" y los "controles a las exportaciones se mantendrán".

Sin embargo, la ministra señaló que la cosecha de invierno de 2011 se presenta prometedora y que el abastecimiento de azúcar y maíz se normalizará hasta eliminar la importación.

La importación de los dos productos aumentó en un 68% el primer trimestre del año respecto a similar período del 2010.

Los productores agropecuarios atribuyeron a los efectos climáticos pero sobre todo al control de precios y a las restricciones a las exportaciones la caída en la superficie cultivada en 2010.

Por su parte el viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario Víctor Hugo Vásquez anunció que el gobierno del presidente Evo Morales invertirá unos 1.000 millones de dólares hasta el 2015 para mejorar la producción agrícola y perfilar a Bolivia como exportador de alimentos.

Entre las inversiones están 100 millones de dólares para proyectos de agua potable y riego en todos los municipios del país. También está en marcha líneas de crédito para grandes y medianos productores. Para los pequeños hay una asistencia financiera a "fondo perdido", explicó Vásquez.

Asimismo, está en discusión con los agropecuarios la puesta en marcha de un seguro agrícola que cubrirá entre 60 y 70% de las pérdidas por efectos climáticos.

Bolivia sorteó en 2010 la peor sequía en 20 años que afectó la producción agrícola y obligó al mandatario a cambiar de prioridades.

El país es autosuficiente en alimentos excepto en trigo por un crónico déficit productivo que viene de muchos años.

Bolivia exporta gas natural y minerales y en el primer trimestre del año las exportaciones agrícolas han tenido una baja del 24% en relación a similar período de 2010.

Los productos más afectados han sido soya, girasol y azúcar lo que para los expertos es un retroceso en los planes de diversificar la economía boliviana para depender menos de los minerales y los hidrocarburos.