La aerolínea British Airways confía en que la nube de cenizas procedente del volcán islandés Grimsvötn no origine perturbaciones graves del tráfico aéreo.

La Oficina Meteorológica británica cree que la nube volcánica llegará este martes al espacio aéreo escocés para continuar luego hacia otras partes del Reino Unido, Francia y España.

Los reguladores del tráfico aéreo no creen que los pasajeros vayan a enfrentarse a trastornos como los del año pasado cuando se cerró durante días buena parte del espacio aéreo de Europa del Norte, lo que originó pérdidas millonarias para las aerolíneas.

"Por lo que a nosotros respecta, funcionamos normalmente. No ha habido ningún cambio aunque seguimos de cerca la situación", dijo un portavoz de la aerolínea de bandera británica.

La Autoridad para la Aviación Civil británica dijo a través de un portavoz que desde "el año pasado se ha investigado mucho el tema, por lo que confiamos mucho más en la capacidad de resistencia de los motores y en que habrá menos perturbaciones".

"Estamos mucho mejor preparados en cuanto a detectar y predecir el movimiento de las nubes de ceniza y cómo interactuarán con la meteorología", afirmó por su parte Chris Yates, asesor especializado en temas de aviación, citado hoy por "The Times".

Según Pall Einarsson, geofísico de la Universidad de Islandia, citado también por ese periódico, las cenizas del volcán Eyjafjallajöjull, que entró en erupción el año pasado, eran persistentes y finas mientras que las del Grimsvötn son más gruesas y caen antes a tierra.