Un total de 67 maquinarias que estaban al servicio de unos 113 asentamientos mineros ilegales fueron destruidas con explosivos por efectivos militares el fin de semana en una apartada zona del norte del país, se informó el lunes.

El ministro de Seguridad Interna y Externa, Homero Arellano, expresó al diario El Comercio que "esta medida se la tomó para combatir la minería ilegal y cuidar la salud de las personas".

Arellano aseguró que las fuerzas armadas actuaron "en defensa de la población de esa zona que está afectada por la contaminación del agua y del medio ambiente, como consecuencia de una actividad minera ilegal".

El ministro de Defensa, Javier Ponce, dijo a periodistas que "lo mejor era inutilizar esas máquinas ... ya nos ha pasado en otras ocasiones que incautamos las máquinas, pero hay siempre un juez corrupto por ahí que les devuelve las máquinas y no avanzamos nada".

La AP llamó a los ministerios de Seguridad y al de Recursos Naturales para ampliar esa versión, pero no obtuvo respuestas inmediatas.

Previo a la acción, el gobierno había decretado el estado de excepción en la zona de San Lorenzo y Eloy Alfaro, auríferas, cerca de la frontera con Colombia, a fin de que los uniformados puedan cumplir tal operativo en ese sector, unos 175 kilómetros al noroeste de la capital.