Las autoridades sanitarias dominicanas pidieron el lunes aumentar los niveles de cloro del agua potable y proveer del líquido a zonas marginadas y rurales como forma de prevenir el avance de la epidemia de cólera, ante el inminente comienzo de la temporada de lluvias.

En las últimas dos semanas, unas 400 personas fueron diagnosticadas con cólera en diferentes localidades, especialmente en barrios marginales de Santo Domingo ubicados a lo largo del río Ozama, según las cifras del ministerio de Salud.

Senén Caba, presidente del gremio de médicos, aseguró que de acuerdo con los datos de su organización, se han registrado casos de cólera en 28 de las 32 provincias.

El viceministro de Salud, José Rodríguez Aybar, indicó que desde que comenzó la epidemia, en noviembre, se habían confirmado 1.143 casos y 14 decesos, sin tomar en cuenta las decenas de personas que, pese a tener los síntomas, no se les hicieron pruebas de laboratorio que determinaran si tenían la enfermedad.

El ministro de Salud, Bautista Rojas, confirmó que los centros de salud atendieron en la última semana al menos a 100 pacientes con diarrea y vómito, dos de los síntomas del cólera, pero aún no tenían la confirmación de laboratorio.

Rojas encabezó el lunes una reunión del Comité Nacional de Cólera con los representantes de las instituciones proveedoras del servicio de agua potable para demandar que el líquido tenga mayores niveles de cloro.

Los proveedores de agua potable se comprometieron también a suministrar de forma regular el líquido en barrios marginales y pueblos que regularmente se abastecen de ríos, cañadas y pozos comunitarios, que podrían estar contaminados.

El cólera se transmite mediante el consumo de líquidos o alimentos contaminados con materia fecal y puede prevenirse con medidas básicas de higiene y con el uso de agua purificada.

Rojas recordó que la mayoría de casos de cólera se han registrado en barrios marginales de Santo Domingo y Santiago ubicados en las riberas de los ríos, así como en comunidades rurales y cerca de la frontera con Haití, donde la población carece de acceso al agua potable.

La temporada de huracanes, que se inicia el mes próximo, representa un peligro en la propagación del cólera, ya que con frecuencia provoca inundaciones y desborda ríos y cañadas a donde fluyen los drenajes de los barrios marginados, recordó el funcionario.