La Unión Europea estableció contacto diplomático formal con la oposición libia que busca derrocar a Moamar Gadafi al abrir el domingo una oficina en el bastión rebelde en Bengasi.

La medida es parte de un creciente reconocimiento internacional al liderazgo político de los rebeldes en Bengasi, una ciudad en el centro de la región oriental libia que ahora está bajo el control rebelde.

Varios países — como Francia, Italia, Qatar y la nación africana de Gambia — ya han reconocido a los rebeldes, mientras que Estados Unidos y otros países han enviado representantes para iniciar conversaciones.

La representante de política exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, abrió la oficina el domingo y prometió que habrá apoyo "por mucho tiempo" para una sociedad democrática en Libia.

"Hoy he visto la visión de los libios por todas partes. Vi carteles en camino desde el aeropuerto con las palabras 'Tenemos un sueño''', dijo después de reunirse con Mustafa Abdul-Jalil, presidente del rebelde Consejo Nacional de Transición.

En un comunicado, la funcionaria dijo que analizó el apoyo europeo a los rebeldes libios en cuanto a la vigilancia de fronteras, las reformas a la seguridad, la economía, la salud, la educación y en la construcción de la sociedad civil.

El bloque europeo ha exigido la renuncia de Gadafi y ha argumentado que el mandatario "ha perdido toda legitimidad". Hungría, que actualmente preside del bloque, es el único país de la Unión Europea que mantiene una misión diplomática en Trípoli, capital de Libia.

Ashton se abstuvo de ofrecerle a los rebeldes lo que ellos dicen que necesitan más: armas pesadas que permitan emparejarse con el arsenal de Gadafi, que ha gobernado Libia desde hace más de 40 años. Gadafi controla la capital, Trípoli, y la mayor parte del oeste de Libia.

Gadafi ha respondido a la revuelta que se inició a mediados de febrero lanzándole a su ejército y a milicias, mientras los rebeldes han recibido ayuda de la OTAN, que ha emprendido bombardeos para mantener una zona de exclusión aérea y evitar que las fuerzas de Gadafi ataquen a civiles.

Ambas partes se han estancado en las últimas semanas y los rebeldes afirman que no pueden derrotar al ejército de Gadafi, mejor equipado, pero ningún país se ha comprometido a enviarles armas.

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Los periodistas de The Associated Press Diaa Hadid en Trípoli, Slobodan Lekic en Bruselas y Ben Hubbard en El Cairo contribuyeron a este despacho.