Los legisladores de Utah quieren ver que el dólar recupere su antiguo esplendor y regresar a los días en que se podía considerar que era literalmente "tan bueno como el oro".

Para enfatizar ese punto, trastocaron el sistema estatal e hicieron al oro tan bueno como el efectivo. Utah se convirtió este mes en la primera región federativa de Estados Unidos que legaliza las monedas de oro y plata como efectivo. La ley también eximirá la venta de las monedas del impuesto estatal a las ganancias de capital.

Craig Franco espera sacar provecho de la legislación con su Depósito de Oro y Plata de Utah, y cree que otros lo imitarán pronto.

La idea es sencilla: Al depositar las monedas de oro y plata en una bóveda, Franco expedirá una especie de tarjeta de débito para hacer compras con el respaldo de esas existencias.

Planea abrir su negocio el 1 de junio, probablemente el primero de su tipo en el país.

"Debido a que estamos tratando con algo tan visionario, espero una actitud cautelosa", dijo Franco. "Una vez que el depósito se ejecute y las transacciones puedan ocurrir, entonces creo que la gente ingresará al mercado."

La idea fue generada por el legislador estatal republicano Brad Gálvez, quien patrocinó el proyecto de ley para que en gran parte fuera una protestar contra la política monetaria de la Reserva Federal. Gálvez dice que los estadounidenses están perdiendo la fe en el dólar. Si lo enloquece la deuda pública, bote el efectivo, y gaste su oro y plata, afirma.

Su idea no es volver al patrón oro, cuando el dólar estaba respaldado por oro en vez de la buena voluntad del gobierno. En cambio, sólo quería crear opciones para los consumidores.

"Esto nos permitirá avanzar hacia una moneda alternativa", dijo Gálvez.

A principios de mes, Minnesota dio un paso más para unirse a Utah y convertir el oro y la plata en moneda circulante. Un legislador republicano presentó en ese estado un proyecto de ley que establece un comité especial para estudiar esa opción. Carolina del Norte, Idaho, y al menos otros nueve estados también han elaborado proyectos de ley similares.

Por el momento, la idea de Franco sería el único uso práctico de la ley en Utah.