Los tripulantes del transbordador espacial Endeavour, que está anclado en la Estación Espacial Internacional (EEI) desde el pasado miércoles, concluyeron hoy sin incidentes la segunda "caminata espacial" de su misión, dedicada a tareas de mantenimiento.

En concreto, según informa la NASA, Drew Feustel y Mike Fincke se dedicaron durante siete horas y media, una más de lo previsto, a tareas como rellenar de amoníaco a los tubos de refrigeración del complejo orbital y poner lubricante en los rotores de los brazos del robot Dextre, que ayuda a los astronautas cuando trabajan en el espacio abierto.

Esta tarea es de gran importancia para asegurar el buen funcionamiento de Dextre -también conocido como el Manipulador diestro de propósito especial-, un robot de dos brazos diseñado por Canadá.

Instalado en 2008, Dextre ha permitido realizar labores fuera de la nave sin necesidad de que los astronautas tengan que salir. Además de lubricar sus rotores, los astronautas limpiaron las cámaras instaladas en el robot.

Otra de las tareas de mantenimiento desarrolladas hoy fue poner lubricante en algunas de las juntas del Solar "Alpha Rotary Joint", mecanismo que permite rotar las grandes placas solares que proveen energía a la Estación Espacial.

La última tarea realizada durante la caminata espacial de hoy, que estuvo dirigida desde dentro del complejo por el especialista Greg Chamitoff, fue instalar dos grandes vigas que servirán como punto de anclaje en el futuro si se quieren retirar o sustituir los radiadores externos.

Durante su misión de 16 días, los astronautas del Endeavour tienen previstas cuatro jornadas de trabajo fuera del complejo orbital.

La primera se desarrollo el viernes, si bien tuvo que concluir antes de lo esperado por un fallo detectado en una de las escafandras. La segunda se realizó hoy y las dos siguientes tendrán lugar el miércoles y viernes próximos.

El transbordador se desenganchará de la plataforma orbital el próximo 30 de mayo y comenzará su regreso a la Tierra, de la que ya no volverá a salir, pues se retirará de circulación y se exhibirá en un museo de Los Ángeles (EE.UU.).

El Endeavour se construyó después del desastre del transbordador Challenger, que estalló tras su lanzamiento en enero de 1986, una catástrofe en la que murieron siete astronautas.