Hombres armados que vestían uniformes de policía y chalecos con explosivos tomaron por asalto un edificio gubernamental en el este de Afganistán el domingo y se enfrentaron con las fuerzas de seguridad que rodearon el complejo, indicaron las autoridades.

Al menos cinco personas han muerto en el enfrentamiento a tiros que todavía continúa.

El ataque ocurre un día después de que un atacante suicida del Talibán ingresó al hospital militar más importante de la capital del país y mató por lo menos a seis estudiantes de medicina afganos.

El vocero del Talibán, Zabiulá Muyajid se responsabilizó del ataque del domingo en la provincia de Khostt en un mensaje de texto enviado a The Associated Press.

En el incidente de la madrugada del domingo, los agresores — cuatro hombres con fusiles de asalto y chalecos explosivos — entraron por asalto al edificio del Departamento de Tránsito en las orillas de la ciudad de Khost poco antes del amanecer, dijo el jefe de la policía provincial, Abdul Jakim Ishaqzai.

Fuerzas de seguridad detuvieron a los hombres, que vestían uniformes de la Policía Fronteriza Afgana, pero sospecharon de ellos por el vehículo civil en el que se transportaban, agregó el jefe policial.

Los guardias dispararon en contra de los atacantes, pero éstos lograron matar a un policía y se parapetaron en los pisos superiores del edificio, agregó Ishaqzai.

Los atacantes disparaban hacia abajo contra las fuerzas de seguridad afganas gracias a la ventaja que les ofrecía estar en los pisos altos de la estructura mientras el tiroteo se intensificaba.

Dos de los chalecos de los agresores estallaron durante el tiroteo, pero se desconoce qué fue lo que provocó que se detonaran, dijo Ishaqzai.

Las fuerzas de seguridad mataron a un tercer atacante y desactivaron los explosivos hallados en el interior del vehículo de los agresores.

El jefe de la policía indicó que las autoridades tuvieron la oportunidad de detener a los hombres antes de que ingresaran al edificio, pero el fusil de fabricación húngara de uno de los guardias se atascó. Estados Unidos ha entregado algunas de esas armas a la policía afganas.

Tres policías, un soldado afgano y un civil murieron en el tiroteo, dijo Ishaqzai. Cinco policías y un civil sufrieron heridas.

El tiroteo entre el único atacante vivo continuaba luego de más de seis horas.