Las negociaciones de los palestinos con Israel se han tornado irrelevantes después que el primer ministro israelí rechazó la propuesta del presidente Barack Obama de basar las negociaciones en las fronteras existentes antes de la guerra de 1967, dijeron altos funcionarios palestinos.

La posición del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu sólo fortaleció la determinación palestina de dejar de lado dichas gestiones, en gran medida estancadas desde el 2008, y buscar el reconocimiento unilateral de la independencia ante las Naciones Unidas, dijo Nabil Shaath, asistente del presidente palestino Mahmud Abbas.

Sin embargo, el mismo Abbas no ha dado su respuesta oficial a un acuerdo de paz para el Oriente Medio que Obama trazó en un discurso el jueves, y no está en claro si el líder palestino considerará ahora abandonar la idea de apelar ante la ONU.

Desde el discurso de Obama, Abbas ha estado consultando telefónicamente con líderes árabes. Planea reunirse el sábado con el rey jordano Abdulá II y después convocar a los líderes de la OLP y de su movimiento Fatah durante la semana, antes de dar una respuesta, dijo Saeb Erekat, su asistente.

En su discurso, Obama dijo que las conversaciones sobre fronteras debían basarse en las delimitaciones de 1967, antes de que Israel capturara Cisjordania, Gaza y Jerusalén oriental.

Los palestinos desean establecer su Estado en los territorios que Israel ha ocupado desde esa guerra. El reconocimiento de las líneas de 1967 como punto de partida — permitiendo canjes de territorios por acuerdo mutuo — ha sido una insistente demanda palestina.

Un funcionario estadounidense, que habló con la condición del anonimato, dijo que el aval a las fronteras de 1967 tuvo por objeto disuadir a los palestinos de que declarasen unilateralmente la independencia.