Los aviones de la OTAN bombardearon centros de comando cerca de Trípoli y en el sudoeste de Libia como parte de un esfuerzo por cortar las comunicaciones entre Moamar Gadafi y sus unidades en el campo de batalla, anunció el sábado la alianza militar.

Los ataques se dirigieron contra una instalación cerca de la capital el viernes y un centro de comando y control cerca de Sebha, en el desierto del sudoeste, precisó la OTAN en un comunicado. Tres plataformas de cohetes tierra-aire fueron alcanzadas cerca de la ciudad de Sirte, en control del gobierno, y tres lanzacohetes cerca de la ciudad de Zintan, en manos de los rebeldes, al sur de Trípoli.

La alianza dijo que sus aviones han efectuado más de 7.500 incursiones desde que tomó el mando de la ofensiva aérea, incluidas 3.000 misiones de ataque.

Al comenzar el tercer mes de la campaña aérea, la OTAN ha sido objeto de crecientes críticas de que está excediendo el mandato del Consejo de Seguridad de la OTAN, el cual ordena suministrar protección a la población civil pero no lanzar ataques aéreos más amplios. El apoyo regional a los bombardeos diarios también parece estar amainando.

Esta semana, el Parlamento Panafricano con sede en Sudáfrica, el organismo legislativo de la Unión Africana, condenó "la agresión militar de las fuerzas de la OTAN" y reclamó una sesión urgente de la Asamblea General de las Naciones Unidas para considerar la situación. La legislatura reiteró su apoyo a un plan de la UA que dispuso un cese al fuego inmediato y un diálogo entre el gobierno libio y los rebeldes. Los rebeldes han rechazado este plan.

El Parlamento Panafricano también censuró los ataques de la OTAN a "instalaciones públicas, infraestructura y sitios residenciales y el asesinato de líderes (libios)".

La Unión Africana sostendrá la semana próxima una sesión de emergencia para debatir la crisis.