La canciller alemana, Angela Merkel, calificó hoy el año 2022 como el "plazo correcto" para completar el adiós a la energía nuclear en Alemania, a falta de que las comisiones técnica y ética que evalúan el calendario de cierres de los reactores emitan sus dictámenes.

La jefa del Gobierno secundó así la decisión, favorable a la fecha del 2022, adoptada ayer por la cúpula de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermanado a la Unión Cristianodemócrata (CDU) que preside Merkel.

La canciller se sumó hoy a la reunión de la cúpula bávara, que tras un largo debate entre los partidarios y los reacios al abandono acelerado de esa fuente de energía se decantó por ese calendario.

El año 2022 fue asimismo el límite marcado por el gobierno socialdemócrata-verde que presidió Gerhard Schröder para que se desconectara el último de los 17 reactores nucleares de Alemania.

El calendario para el cierre, pactado entre el gobierno de Schröder y la industria en el 2000, fue revocado el pasado año por el Ejecutivo de centro-derecha de Merkel, que aprobó la prolongación de la vida de las centrales una media de doce años.

Tras la catástrofe de la central japonesa de Fukushima, el pasado marzo, la canciller dio marcha atrás a esa prolongación y dictó una moratoria de tres meses -que terminará en junio- para analizar la situación, así como la desconexión inmediata de 7 reactores.

Merkel ordenó además la revisión de todas las centrales y la creación de dos comisiones, ética y técnica, que debaten en paralelo y que deberán presentar sus conclusiones a principios de junio.

El Gobierno de la canciller presentará a partir de esos informes su nuevo concepto energético e iniciará el trámite parlamentario el mismo mes de junio para la aprobación del nuevo plan, que someterá tanto a la cámara baja (Bundestag) como a la alta (Bundesrat), donde su coalición no tiene la mayoría.

Según informaron ayer fuentes del Gobierno y de los consorcios energéticos, a partir de este sábado y durante unas tres semanas funcionarán solo cuatro de los 17 reactores del país para acelerar la revisión de las centrales.

Fuentes de los consorcios criticaron la medida y alertaron del peligro de que no se pueda garantizar el suministro eléctrico en su integridad.

Por parte de las autoridades que regulan la energía eléctrica se desestimó este argumento y aseguró que no habrá cortes en el suministro.