Herman Cain ha sido empresario de la pizza, conductor de programas periodísticos de radio y ha debatido con Bill Clinton sobre salud pública. Nunca ha sido funcionario electo.

Ahora este ídolo de la ultraderecha quiere ser presidente de los Estados Unidos.

"Si llegan a escuchar a un escéptico o alguien que lo ponga en duda, quiero ser claro. Me postulo para presidente de Estados Unidos, no para el segundo puesto", dijo a una multitud de miles que coreaban su nombre en el Parque Olímpico de Atlanta.

El republicano de 65 años intentará poner a prueba su capacidad de transformar ese entusiasmo en votos, aunque sus posibilidades parecen, por ahora, remotas.

Es partidario de una fuerte defensa nacional, se opone al aborto y promueve tanto el reemplazo del impuesto federal sobre los ingresos por un impuesto nacional sobre las ventas, como el regreso al patrón oro.

Dijo que el presidente Barack Obama "lanzó a Israel bajo las ruedas del autobús" porque quiere basar las conversaciones en Medio Oriente en el regreso a las fronteras anteriores a 1967, y criticó al Departamento de Justicia por oponerse en las cortes a la represión de la inmigración ilegal en Arizona.

"No deberíamos demandar a Arizona", dijo entre aplausos. "Deberíamos darles un premio".

Hijo de un chofer y una mucama, Cain realizó estudios universitarios y se enroló en la Armada antes de lanzarse a la carrera empresarial. Trabajó en Coca-Cola, Pillsbury y Burger King, para luego tomar el mando de la cadena Godfather's Pizza, a la que rescató mediante el cierre de cientos de sucursales.

En 2006 le diagnosticaron cáncer de hígado y colon. Dice que está sin síntomas desde 2007 y atribuye el hecho de estar vivo al sistema de salud existente. Es una de las razones, dice, de su oposición acérrima a la reforma de salud que promueve Obama.

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Herman Cain: http://www.hermancain.com