La reunión de ministros y responsables de Agricultura del G20 finalizó hoy en Buenos Aires con un llamado de su anfitrión, Argentina, a trabajar en la regulación de los mercados de futuros y derivados y en el funcionamiento de las calificadoras de riesgo para combatir la especulación.

"Ya estamos superando la crisis y es el momento adecuado para trabajar en la regulación de los mercados de derivados y futuros (agrícolas), en el tema de los paraísos fiscales y en el rol de las calificadoras de riesgo en la crisis económica", aseguró el ministro argentino de Economía, Amado Boudou, durante una rueda de prensa al concluir el encuentro.

Boudou indicó que la posición de Argentina respecto de las calificadoras "como asignadoras de crédito" es "muy crítica" porque "han estado en el centro mismo de la debacle de la crisis 2008-2009".

Los mecanismos para poner coto a los efectos adversos que los altos precios de los alimentos y la volatilidad de los valores de otras materias primas producen en la economía global fue uno de los ejes del taller de trabajo de funcionarios del G20 (que integra a países ricos y emergentes) que se desarrolló este jueves y viernes en Buenos Aires.

Boudou insistió en que "no puede ser una regulación de los precios agropecuarios una salida para los nuevos desafíos que plantea la incorporación de numerosas poblaciones a mejores niveles de alimentación" y consideró que la posición argentina "ha sido tomada por la visión del G20".

Este jueves, el ministro francés de Agricultura, Bruno Le Maire, negó en Buenos Aires que su país busque poner límites a los precios de las materias primas, pero insistió en la necesidad de "combatir la volatilidad excesiva y la especulación financiera".

"No es la suba de los precios el principal problema sino su volatilidad. El foco del análisis está en cómo disminuir la volatilidad de los precios", opinó hoy Boudou.

Para eso, el ministro argentino consideró necesario avanzar en "la regulación de los mercados financieros, sobre todo de futuros y derivados agrícolas, en la transferencia tecnológica a los países más pobres, en el aumento de zonas sembradas con cuidado medioambiental y sustentabilidad".

Boudou señaló, además, que se debe evitar el "divorcio" entre "la economía real y la financiera" para impedir la especulación de los mercados.

"Bajar la volatilidad y regular los mercados financieros son los ejes en la presidencia de Francia del G20", postuló el ministro de Argentina, que a lo largo de la reunión insistió en la necesidad de incrementar la oferta de producción y no reducir "artificialmente" los valores.

En la reunión, que inicialmente se había anunciado como un encuentro ministerial y que finalmente fue un debate de carácter técnico dominado por expertos de organismos internacionales y delegados de los países del G20, "han surgido muy diversos puntos de vista, opuestos incluso", admitió Boudou.

Durante el taller, los representantes de los países discutieron propuestas de cara a la reunión de ministros de Agricultura del G20 a celebrarse en París en junio próximo.

Esa cita ministerial será una de las preparatorias a la cumbre de jefes de Estado del grupo de las veinte economías más importantes del mundo, prevista para noviembre próximo en Cannes (Francia).

El encarecimiento de los alimentos es una de las principales preocupaciones en el G20 así como la volatilidad en los precios del petróleo y ciertos metales.