Seis de los ocho partidos políticos finlandeses con representación parlamentaria iniciaron hoy las negociaciones para intentar formar un amplio Gobierno de coalición, dirigidos por el líder del grupo conservador Kokoomus, Jyrki Katainen, vencedor en las elecciones del 17 de abril.

Estos seis partidos suman 126 de los 200 escaños del Eduskunta (Parlamento finlandés) y representan a la derecha moderada, la izquierda y los ecologistas, por lo que la posible alianza ha sido bautizada como "coalición arco iris".

El ala conservadora está formada por el partido de Katainen, la mayor fuerza nacional por primera vez en la historia de Finlandia, y por dos grupos minoritarios, el Partido Popular Sueco y los cristianodemócratas, con un total de 60 diputados.

El Partido Socialdemócrata (SDP), la Alianza de Izquierdas y los Verdes, con 66 escaños, son los grupos progresistas de la futura coalición.

Las únicas dos fuerzas que no participan en las negociaciones son el partido ultranacionalista y euroescéptico Verdaderos Finlandeses, dirigido por el líder populista Timo Soini, y los centristas de la aún primera ministra, Mari Kiviniemi.

Los Verdaderos Finlandeses dieron un vuelco al panorama político del país nórdico en las pasadas elecciones al protagonizar un espectacular avance que les sitúa como tercera fuerza nacional, a cinco escaños de los conservadores y a tres de los socialdemócratas.

Los populistas fueron el único partido que aumentó su número de diputados -de 5 a 39-, algo sin precedentes en la historia política de Finlandia, por lo que eran firmes candidatos a formar parte del nuevo gabinete de Katainen.

Sin embargo, decidieron quedarse en la oposición después de que conservadores y socialdemócratas acordaran la semana pasada apoyar el rescate financiero a Portugal, al que los populistas se oponían totalmente.

Los centristas de Kiviniemi también renunciaron al Gobierno debido al descalabro sufrido en las elecciones, en las que su partido cayó a la cuarta posición tras perder 16 de sus 51 escaños.

Las negociaciones que hoy comienzan se prevén largas y difíciles, ya que la divergencia de posturas de los seis partidos en varias cuestiones importantes obligará a todos a hacer concesiones.

La política fiscal es uno de los temas que dividen a los seis partidos de la "coalición arco iris".

Los conservadores quieren bajar el impuesto sobre la renta a todos los contribuyentes y subir algunos impuestos indirectos como el IVA, mientras que los progresistas se oponen por considerar que esas medidas benefician a las rentas más altas y castigan a las más bajas.

Asimismo, casi todos los partidos coinciden en que es necesario recortar el gasto público para garantizar la estabilidad financiera del país, pero discrepan sobre cómo hacerlo.