El secretario general de la OCDE, el mexicano Ángel Gurría, consideró hoy que "es el momento de cambiar lo que es una tradición" para la elección del director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que debería significar que "no necesariamente" ocupe el puesto un europeo.

Gurría, en una conferencia de prensa de presentación de la conferencia ministerial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que se celebra la semana próxima, evacuó la cuestión de si le interesa el puesto al frente del FMI.

Como respuesta, explicó que ahora está plenamente ocupado con el programa de la semana que viene, y añadió que si después de todo eso se lo vuelven a preguntar "y el puesto sigue libre, hablaremos".

Preguntado por sus preferencias para sustituir a Dominique Strauss-Kahn, justificó la necesidad de que el puesto de director gerente del Fondo esté abierto no sólo a los europeos señalando que los países emergentes tienen cada vez más peso en la economía global.

Los países de la OCDE -señaló- representaban dos tercios del Producto Interior Bruto (PIB) hace unos años y poco más de la mitad ahora, pero en 2030 estarán por debajo del 50 %, en favor del mundo en desarrollo.

También insistió en que el acuerdo entre los miembros del FMI no es que su "número uno" debe ser necesariamente un europeo, sino que "debe ser elegido por méritos" y los candidatos de los que se está hablando estos días, a su juicio tienen méritos.

Por eso "la cuestión es si la elección se va a realizar con un sesgo", comentó.

Además, recordó que el "número dos" del fondo, el estadounidense John Lipsky, también había anunciado hace días que quería dejar el puesto, por lo que apostó por un recambio de los dos máximos responsables de la organización.

Entre los nombres que suenan para reemplazar a Strauss-Kahn, figura el gobernador del banco central de México, Agustín Carstens.