Caribbean Petroleum Corp. (Capeco), otrora dueña de un depósito de combustible que estalló hace casi dos años, ha accedido a pagar más de 8,2 millones de dólares para ayudar con los costos de limpieza, informó el viernes el Departamento de Justicia federal.

El dinero se utilizará para reembolsar los gastos de la Agencia de Protección Ambiental y de la Guardia Costera, así como para cubrir sanciones por infracciones federales, informó la agencia en un comunicado.

Capeco se declaró en bancarrota en agosto del 2010, después de que sus operaciones prácticamente se paralizaron por el estallido de octubre del 2009 en sus instalaciones en Bayamón. La detonación obligó a evacuar a cientos de personas.

La explosión destruyó 15 de los 40 tanques del depósito y estremeció San Juan. Causó además daños en otros 17 tanques, ocasionando la fuga de 100 millones de litros (30 millones de galones) de petróleo, informó la agencia.

Puma Energy Caribe LLC compró la instalación de Capeco, junto con 147 estaciones de servicio, a comienzos de este mes, mediante una venta ordenada por la corte de bancarrotas, de acuerdo con el comunicado.