La elegante, franca y muy trabajadora ministra de Economía y Finanzas de Francia, Christine Lagarde, emergió el viernes como la probable elección de Europa para encabezar el Fondo Monetario Internacional.

El FMI insiste en que la salida de su ex director Dominique Strauss-Kahn no da dañado sus operaciones diarias, pero claramente enfrenta presión a fin de encontrar rápido un sucesor para que encabece una organización que proporciona miles de millones de dólares en préstamos para estabilizar la economía mundial. Un nuevo jefe además desviaría la atención del desagradable escándalo que rodea a Strauss-Kahn, quien renunció esta semana para enfrentar cargos en Nueva York por presunto intento de violación a una camarera de un hotel.

La junta ejecutiva de 24 miembros, que seleccionará al sucesor de Struss-Kahn, delineó el viernes por la noche el procedimiento que empleará para elegir al nuevo líder del FMI. Se aceptarán nominaciones a partir del lunes y hasta el 10 de junio.

Después, la junta elegirá a los tres candidatos principales, para entrevistarlos.

Aunque las nominaciones serán secretas, la junta señaló que revelaría los nombres de los tres candidatos principales cuando sean elegidos por el consejo. Ese cambio sería un esfuerzo por atender las críticas en el sentido de que el proceso ha sido muy cerrado en el pasado.

La junta confió en elegir al próximo director-gerente del FMI para el 30 de junio.

Las posibilidades de Lagarde para obtener el cargo parecieron crecer el viernes cuando Kemal Dervis, un ex ministro de Finanzas de Turquía, dijo que no quería ser considerado para el mismo.

Dervis, quien había sido considerado quizá el principal candidato no europeo, dijo que estaba contento en su puesto actual en la Brookings Institution, un grupo de asesores con sede en Washington. Dervis es un economista prominente que trabajó 24 años en el Banco Mundial, institución hermana del FMI.

Timothy Geithner, secretario estadounidense del Tesoro de Estados Unidos, dijo el viernes en un comunicado que Estados Unidos estaba consultando ampliamente con los países miembros del FMI "desde los mercados emergentes a las economías avanzadas", durante el proceso de búsqueda de un nuevo líder del organismo.

Un funcionario del Tesoro dijo el jueves que Estados Unidos no había decidido si apoyar a Lagarde o a un candidato no europeo para el puesto.

El FMI podría enfrentar la opción entre nombrar por primera vez como líder a una mujer o a alguien del mundo en desarrollo. Algunas economías emergentes han manifestado que Europa tiene cada vez menos conocimiento de la economía mundial, pero no se han unido en torno de un candidato.

La canciller alemana Angela Merkel dijo el viernes que "valoraba mucho a la ministra francesa de Finanzas". Insistió en que no estaba anunciando la candidatura de Lagarde, sino simplemente compartiendo sus puntos de vista.