El grupo terrorista al-Qaida consideró a mediados del año pasado ocupar y detonar buques petroleros en mares de países no musulmanes para provocar "una crisis económica extrema" en Occidente, según documentos capturados en el complejo de Osama bin Laden en Pakistán, dijo el gobierno estadounidense.

Agregó que no había una amenaza específica ni inminente y que las autoridades no saben si al-Qaida había mantenido ese plan desde el año pasado.

En una advertencia confidencial obtenida por The Associated Press, el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional dijeron que al-Qaida buscó información sobre el tamaño y la construcción de los tanqueros, y determinó que volarlos desde su interior sería más fácil debido a la consistencia de sus cascos. Al-Qaida recomendó experimentar.

"No conocemos indicios de ningún plan terrorista específico o inminente contra el sector del petróleo y el gas natural en el exterior o en Estados Unidos", dijo el vocero de Seguridad Nacional Matthew Chandler en una entrevista el viernes. "Sin embargo, en el 2010 había un interés continuo de miembros de al-Qaida de atacar buques tanques e infraestructura petrolera comercial en el mar".

Otro funcionario estadounidense describió el plan como una expresión de deseos más que un plan formal. Habló con la condición de no ser identificado para discutir cuestiones de inteligencia.

La advertencia del gobierno fue a las agencias policiales federales, estatales y locales, y a compañías de las industrias del petróleo y el gas. El Departamento de Seguridad Nacional dijo que no elevaba el nivel de alerta nacional.

No hubo ningún efecto inmediato en los mercados petroleros.

La amenaza a los tanqueros era notable porque sugiere que al-Qaida estaba dispuesta a adoptar las prácticas de los piratas somalíes.