Las autoridades informaron el jueves que se elevó a 10 el número de personas desaparecidas por un deslave de tierras y rocas registrada el miércoles en el noroeste de Colombia como consecuencia de las lluvias que azotan la región.

El deslave, producto de la crecida de las aguas de un riachuelo, afectó al menos cinco barrios y destruyó 20 viviendas en el municipio de San Vicente de Chucurí, en el departamento de Santander y a unos 262 kilómetros al noreste de Bogotá, aseguró Emilce Suárez, alcaldesa del lugar.

Inicialmente las autoridades dijeron que el alud provocó la muerte de un niño y otras siete estaban desaparecidas, pero tras averiguar entre las familias afectadas, la cantidad se elevó a 10 personas.

"En este momento hay un grupo de rescate buscando a estas 10 personas --entre niños, adultos, y jóvenes--, pero con la creciente y la fuerza que llevaba esa quebrada no creemos que las vidas de ellos sean fáciles de rescatar" o que sigan con vida, indicó Suárez en entrevista telefónica.

El director del hospital de San Vicente de Chucurí, doctor Gustavo Gómez, dijo que la víspera recibieron a 19 personas heridas, de las cuales cuatro fueron enviadas a Bucaramanga, capital del departamento y a unos 300 kilómetros al noreste de Bogotá, por la gravedad de sus heridas.

"De los 15 que quedaron en este hospital, a 14 de ellos se les dio de alta y sólo queda uno porque presenta varias fracturas de consideración, (pero) no peligra su vida", explicó en diálogo telefónico Gómez.

De acuerdo con la estatal Oficina Nacional de Atención y Prevención de Desastres, la temporada de lluvias ha dejado desde enero y hasta ahora, incluidas las víctimas de San Vicente de Chucurí, 123 muertos.

Al menos otras 500.000 personas están damnificados y por lo menos 90.000 viviendas han resultado averiadas, en 19 de los 32 departamentos que tiene Colombia, según el informe divulgado diariamente por la Dirección.

El presidente Juan Manuel Santos dijo el lunes que, según la información oficial que le han suministrado, se espera que las lluvias amainen en junio.

En la jornada, Santos recibió la visita del ministro de Estado británico para América Latina, Jeremy Browne, quien se solidarizó con Colombia por los graves efectos producidos por las lluvias en diferentes regiones y ofreció la ayuda de su país.

Browne, en rueda de prensa en la casa presidencial, aseguró que los daños producidos por las lluvias "van mas allá de lo que uno pueda imaginar".

La canciller colombiana María Angela Holguín destacó que el gobierno estaba agradecido por el apoyo que Gran Bretaña ha brindado a los damnificados por las lluvias. También resaltó el compromiso de ambos países con la democracia y los derechos humanos.