El primer ministro sueco, Fredick Reinfeldt, de visita en Chile, se reunió el jueves con el presidente chileno Sebastián Piñera y trató sobre la situación de indígenas presos en este país bajo una severa ley antiterrorista.

Reinfeldt recogió así la inquietud de 200 legisladores opositores y personalidades políticas suecas, que le pidieron representar ante el gobierno chileno la situación de los indígenas mapuches, cuatro de los cuales fueron condenados a entre 20 y 25 años de prisión y que realizan una huelga de hambre desde hace 65 días.

Los indígenas demandan un juicio justo sin la aplicación de la ley antiterrorista. Están acusados y condenados por ataques a un fiscal en predios del sur del país, que los mapuches reivindican como propios. La Corte Suprema debe pronunciarse sobre la nulidad de su juicio.

En breve conversación con periodistas, Reinfeldt confirmó que había dialogado con Piñera sobre el tema y que el mandatario chileno le informó sobre modificaciones que su gobierno ha realizado a la ley antiterrorista.

Algunos de los ayunantes son los mismos que el año pasado participaron en un ayuno de 82 días en protesta contra la ley antiterrorista, que depusieron luego que el gobierno accedió a introducirle modificaciones para suavizarla. Posteriormente, en marzo, la justicia los condenó a las penas entre 20 y 25 años.

El primer ministro sueco, quien realiza una visita de un día a Chile, respaldó tres acuerdos de cooperación con su par chileno sobre protección del medioambiente, sobre minería sustentable y otro sobre desarrollo forestal sustentable.

En declaraciones que formularon tras los acuerdos, ambos gobernantes se refirieron a los 45.000 chilenos que viven en Suecia, la mayoría de los cuales exiliados a ese país tras el golpe militar de 1973. Piñera aludió al interés de otorgarle derecho a voto a los chilenos del exterior, aunque su proyecto es rechazado por la oposición por las exigencias que el mandatario derechista establece para poder participar en los procesos electorales del país.