La economía japonesa se contrajo bruscamente en el primer trimestre, volviendo a una recesión mientras que la producción industrial y el gasto del consumidor se apagaron luego del terremoto y maremoto del 11 de marzo.

El producto Interno Bruto real, una medida del valor de los bienes y servicios producidos localmente, cayó a una tasa anual de 3,7% en el período de enero y marzo, dijo el jueves la oficina del gabinete.

Este resultado marca el segundo trimestre consecutivo que la tercera economía mundial pierde fuerza y se queda corta de una caída de 2,3% anualizada pronosticada en una encuesta de la Agencia de Noticias Kyodo.

Aunque no hay una definición aceptada universalmente de recesión, muchos economistas la definen como dos trimestres consecutivos de contracción en el PIB. Otros consideran la profundidad de la caída económica lo mismo que otras medidas, como el desempleo.

Martin Schulz, economista en el Instituto de Investigación Fujitsu en Tokio, dijo que "no hay duda" que la recesión ha vuelto. Es más sorprendente aún la velocidad con la que se encoge la economía, dijo.

El más reciente reporte del PIB incluye sólo 20 días posteriores al desastre, pero "el impacto es enorme", dijo Schulz, que espera ver que la caída se extienda en el segundo trimestre.

El terremoto de 9,0 grados de magnitud, que fue seguido de un maremoto, dejaron más de 24.000 muertos o desaparecidas y barrieron con pueblos enteros en las zonas más afectadas. El daño se calcula en 300.000 millones de dólares, lo que lo coloca como el desastre natural más caro de la historia.

Afectó fábricas en la región, causando severa escasez de partes y componentes para industrias en todo Japón, especialmente para los fabricantes de autos. La planta nuclear dañada causó cortes de energía generalizados que se sumaron a los dolores de cabeza que ya enfrentaban los negocios y las casas.