La automovilística nipona Honda anunció hoy el despido de 400 trabajadores y la reducción a la mitad de la producción en una planta de Brasil por problemas en el suministro de componentes fabricados en Japón tras el terremoto del pasado 11 de marzo.

Los despidos se producirán en la fábrica de automóviles que Honda posee en la ciudad de Sumaré (Sao Paulo), que suponen un recorte del 12 % de la plantilla de la planta, donde la compañía japonesa produce los modelos Civic, City y Fit.

La producción en esa fábrica disminuirá de 600 a 300 automóviles por día a partir del comienzo de junio, cuando se trabajará en dos turnos diarios en lugar de los tres actuales, según un comunicado difundido por la empresa.

La montadora japonesa aseguró que tomó la decisión de los despidos después de conversar con el Sindicato de los Metalúrgicos de Campinas.

Según la empresa, la reducción del volumen de trabajo ha dejado "ociosos" a 1.200 trabajadores, por lo que ha optado por despedir a 400.

Honda se comprometió a "estudiar alternativas" para los 800 empleados restantes que no van a tener trabajo mientras duren los problemas de suministro de piezas.

El mes pasado la empresa ya había anticipado su intención de reducir el ritmo de la producción y la posibilidad de adelantar un mes el periodo de vacaciones de julio.

Además de la planta de Sumaré, Honda posee otras tres fábricas en Brasil, una de motocicletas y otras dos de componentes y piezas, ubicadas en Manaos, capital del estado de Amazonas.

El terremoto y el tsunami del pasado 11 de marzo en Japón dejó 15.057 muertos y 9.121 desaparecidos, según fuentes oficiales.