El fotógrafo español Manu Brabo emprende hoy viaje por carretera desde Trípoli a Túnez, desde donde tomará un avión para regresar a España después de haber permanecido 45 días detenido por la Policía libia, acusado de entrar de forma ilegal en el país para cubrir el conflicto armado.

Brabo fue puesto en libertad este miércoles, junto con otros tres periodistas extranjeros, dos estadounidenses y un británico, después de ser condenados a un año de prisión, aunque eludible, y a una multa económica de unos 100 euros (142 dólares).

Después de haber pernoctado en Trípoli, el fotógrafo se va a desplazar esta mañana en coche hacia el paso fronterizo de Ras el Jedir.

Este trayecto es seguro, puesto que está bajo control de las tropas del líder libio, Muamar al Gadafi, y no es zona de enfrentamientos con los rebeldes.

Le va a acompañar el "número dos" de la Embajada de España en Trípoli, Diego Ruiz, encargado durante el último mes de estar pendiente de la situación del fotógrafo en la cárcel y de las gestiones para su liberación.

En la frontera de Túnez le recogerá el cónsul de España en este país para seguir el viaje hacia la ciudad, donde tomará el avión que le lleve a España.