El 72 % de los peruanos se siente inseguro en sus respectivas ciudades, aunque tan sólo el 22 % dice haber sido víctima de algún delito en el último año, explicaron hoy a Efe fuentes de la ONG Ciudad Nuestra.

La I Encuesta nacional urbana de victimización 2011, realizada para esta ONG entre enero y marzo de este año en 23 ciudades del país, señala que en el 41 % de los casos el propio encuestado o algún miembro de su familia sufrió algún delito en el último año.

Según la encuesta, casi la mitad de los delitos fueron "robos al paso" y el 24 % se corresponde con hurtos en viviendas o locales.

Tan sólo el 9,4 % de los 22.560 encuestados fue víctima de algún atraco, y todavía más baja es la cifra de delitos cometidos por pandillas callejeras (2,9 %).

La mayoría de los asaltantes (51 %) no usó ningún tipo de arma para acometer sus fechorías, aunque sí hubo casos en los que los delincuentes se valieron de algún tipo de arma blanca o cuchillo (18 %) y armas de fuego (10 %).

"En líneas generales, hay una alta percepción de inseguridad ciudadana, porque tres de cada cuatro encuestados manifestaron sentirse inseguros en sus respectivas ciudades", explicó a Efe Carlos Romero, de la ONG Ciudad Nuestra.

Según la encuesta, el 45 % calificó de "mala" la labor policial y únicamente el 29 % consideró "bueno" el trabajo de los agentes, unas cifras que Romero atribuyó a la frecuente mala atención ofrecida a la ciudadanía, situaciones de abusos y casos de corrupción.

La evaluación al serenazgo (policía municipal) fue algo más positiva: el 32 % afirma que su labor es buena y el 37 % la tacha de mala.

Precisamente esta desconfianza en las instituciones públicas explica la alta tasa de percepción de inseguridad en algunos casos, señaló Romero, quien detalló que en otros casos la alta sensación de inseguridad va unida a las cifras de delito.

La ciudad de Piura, en el norte de Perú, es la que presenta mayores índices de percepción de inseguridad ciudadana, pues el 91 % de sus habitantes se siente víctima potencial de un asalto, mientras que la cifra baja al 72 % en el caso de Lima.

La población de Huaraz, en la cordillera andina, es la que más delitos ha sufrido en los últimos años (el 35 % dice haber sido víctima de alguna fechoría en los 12 últimos meses), según la encuesta.

El distrito carbonífero de Oyón, en el departamento de Lima, es el menos castigado por la delincuencia, ya que tan sólo el 7,6 % de sus habitantes afirma haber sufrido un atraco en el último año.

Para Romero, la encuesta permite diagnosticar los problemas de seguridad en cada localidad y constituye una base para evaluar la efectividad de las políticas locales, si bien reconoció que para ello serán necesarios futuros estudios anuales que, en su opinión, debería llevar a cabo el Gobierno peruano.