El ministro de Comercio dominicano, Manuel García, aseguró el jueves que la retención de un cargamento de cemento jamaiquino en demanda de que se le apliquen pruebas de calidad no representa una medida de proteccionismo.

Insistió que con su decisión, las autoridades dominicanas no pretenden "en lo absoluto perjudicar el comercio bilateral" con Jamaica.

República Dominicana mantiene desde el 2001 un acuerdo comercial con Jamaica a través del mercado común del caribe (Caricom) y ambos son miembros del Cariforum, que tiene un acuerdo de asociación económica con la Unión Europea.

García detalló que enviará una explicación por escrito a su similar jamaiquino, Karl Samuda.

El cargamento de 2.499 toneladas de cemento Carib de la compañía jamaiquina Caribbean Cement Company Limited (CCCL), valorado en 250.000 dólares, permanece retenido en un puerto de desembarco por las autoridades dominicanas desde finales de abril. Se trata del tercer cargamento importado por la compañía local Docemca.

La directora del instituto de protección al consumidor, Altagracia Paulino, explicó que ordenó la retención porque el cemento carece de una certificación del ministerio de Obras Públicas que garantice su calidad y resistencia.

Alberto Tavárez, abogado de Docemca, aseguró el miércoles en una conferencia de prensa que cuenta con una certificación de calidad emitida por la gubernamental Dirección General de Normas y Sistemas de Calidad (Digenor).

García y Paulino insistieron en que las leyes dominicanas exigen que el cemento, producido localmente o importado, sea sometido a pruebas de calidad tanto por Digenor, como por el ministerio de Obras Públicas.

El director de Digenor, Julio Santana, informó el jueves en un comunicado que las pruebas al cemento pueden realizarse en laboratorios certificados "avalados por Obras Púbicas y/o Digenor". El cemento Carib "ha cumplido de manera muy satisfactoria con las pruebas", subrayó.

El abogado de Docemca consideró que la retención del cemento es una forma de proteccionismo comercial para favorecer a los productores locales.

Mientras el costal de 42 kilogramos de Carib cuesta 262 pesos (7 dólares), el cemento de producción local tiene un valor promedio por 300 pesos (8 dólares).

La compañía CCCL también estimó en un comunicado difundido en Kingston la semana anterior que la retención del "Carib" se debía a presiones "de los productores de cemento dominicanos en un esfuerzo por frustrar y prevenir el ingreso exitoso del cemento jamaiquino".

Obstaculizar las importaciones "con una retórica proteccionista es vergonzoso", dijo el director de Digenor en respuesta a los comentario del ministro de Comercio dominicano.