Las autoridades sanitarias de República Dominicana abrieron el jueves en las clínicas públicas nuevas salas especiales para atender casos sospechosos de cólera, mientras continúa el flujo de pacientes provenientes de barrios marginales con los síntomas de la enfermedad.

La apertura de las salas forma parte del plan para combatir la epidemia que fue diseñado durante un encuentro del presidente Leonel Fernández con los miembros de la recién creada comisión del cólera.

Fernández convocó a la comisión luego de que el ministerio de Salud confirmó esta semana un brote activo de la enfermedad en los populosos barrios ubicados en la margen del río Ozama, límite natural entre la capital y la provincia Santo Domingo y que recibe gran parte del drenaje de la ciudad.

José Caraballo, director del hospital que desde el fin de semana creó una sala especial para recibir pacientes de cólera de los barrios marginales, informó que cada día llegan entre 25 y 30 personas con diarrea y vómito, dos de los síntomas de la enfermedad.

La sala de cólera del hospital Luis Eduardo Aybar, instalada en un estacionamiento techado de la instalación, contaba en la tarde del jueves con 31 pacientes.

Senén Caba, presidente del gremio de médicos, indicó tras el encuentro con Fernández que sólo esta semana su organización tiene registro de más de 90 casos confirmados de cólera y cinco decesos en uno de los 17 barrios donde se detectó el brote.

El ministerio de Salud ha insistido que sólo tiene registro de dos muertes y no tiene un cálculo preciso del número de afectados, ya que asegura que no todos los pacientes tienen cólera, sino algún otro problema intestinal o amebas.

El viceministro de Salud, Roberto Peguero, informó que la atención a los pacientes en las salas especiales estará acompaña de un programa de prevención, que incluirá la distribución de materiales de higiene e informativos, así como del saneamientos de drenajes.

El cólera se propaga con el consumo de líquidos o alimentos contaminados con materia fecal portadora a la bacteria Vibrio cholera y puede prevenirse con medidas básicas de higiene.

El ayuntamiento de la capital y los bomberos comenzaron el jueves a limpiar los canales cloacales que atraviesan los barrios marginales de Santo Domingo y que son los principales sospechosos de propagar la enfermedad.

Desde que comenzó la epidemia en el vecino Haití en octubre, unas 4.800 personas han muerto en ese país, mientras en República Dominicana se han registrado más de 800 casos y 14 fallecimientos, según datos oficiales de los gobiernos de ambos países.