Los astronautas del transbordador espacial Endeavour realizaron el objetivo principal de su misión el jueves al instalar un detector de rayos cósmicos en la Estación Espacial Internacional que buscará objetos del universo invisible durante los próximos años.

El Espectrómetro Alfa Magnético fue instalado en el costado derecho de la estación por medio de brazos robot.

El instrumento, que contiene un imán de un metro en su centro, costó 2.000 millones de dólares y es la pieza más cara que se haya colocado en el laboratorio orbital. Buscará antimateria y materia oscura durante el resto de la vida de la estación.

El astronauta-científico Gregory Chamitoff dijo que todos esperan con ansias sus "descubrimientos sobre la naturaleza del universo".

"Es una gran noticia para científicos, ingenieros y personas interesadas en todas partes del mundo", dijo el Control de Misión. "Bravo".

En tanto, los ingenieros en tierra analizaban daños en la cara inferior del Endeavour. Varias tejas térmicas fueron dañadas durante el despegue del lunes, el anteúltimo del programa de transbordadores. Algunas grietas llegan a 15 centímetros de largo y cinco de ancho.

NASA quiere asegurarse que la nave podrá regresar con seguridad dentro de dos semanas.

La tripulación de la estación espacial tomó fotos del Endeavour cuando se acercaba. El transbordador dio una vuelta lenta sobre sí mismo para las cámaras, un procedimiento de rutina desde que el Columbia se desintegró al reingresar a la atmósfera terrestre en 2003.