Argentina y Francia coincidieron este jueves en la necesidad de regular los mercados financieros de materias primas para contrarrestar la volatilidad en los precios de los alimentos, un tema sensible que será eje de la próxima cumbre de líderes del G20 en noviembre en París.

"Sin dudas la mayor parte de la volatilidad de los precios de commodities (materias primas) es originada en el juego financiero de corto plazo, que sin dudas merece un nivel de regulación mayor, tal cual ha sido planteado por la agenda del presidente de Francia para el G20", manifestó el ministro de Economía de Argentina, Amado Boudou, en la apertura de Taller de Trabajo G20 sobre Commodities.

"Hay que terminar con la falta de transparencia de los mercados financieros de commodities para evitar la volatilidad de los precios. No somos países ricos contra pobres sino que esto nos afecta a todos", coincidió el ministro de Agricultura francés, Bruno Le Maire, uno de los invitados especiales al seminario que se desarrollará hasta el viernes en un céntrico hotel de esta capital.

El aumento sostenido de los precios internacionales de alimentos --según el Banco Mundial en lo que va del año se ha registrado una suba cercana al 30% comparado con 2010-- ocupará un lugar central en el encuentro de líderes de las 20 economías más poderosas del mundo en París.

En este contexto hay dos posturas contrapuestas: fijar precios o aumentar la oferta. A esta segunda adhieren los principales productores de alimentos del mundo, entre ellos Argentina y Brasil.

"No podemos permitir que por la volatilidad se sacrifique el esfuerzo de nuestros productores y el valor de la producción nacional", advirtió el ministro de Agricultura de Argentina, Julián Domínguez.

"Cuando hablamos de volatilidad tenemos que hablar de más producción, con más productores y cuidado del medio ambiente", consideró el funcionario.

En ese sentido, Domínguez destacó que Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, quienes integran el bloque del Mercosur y rechazan cualquier tipo de regulación de precios, "producimos aproximadamente 300 millones de toneladas de cereales oleaginosos y podemos estar en condiciones de garantizar la alimentación a 1.200 millones de personas en el planeta".

Francia, que este año preside el G20, dejó en claro que no está de acuerdo con "limitar los precios de las materias primas, solo quiere evitar la especulación financiera que se realiza con las mismas", aclaró Le Maire. "Si los precios suben, esto es bueno tanto para los productores franceses como para los argentinos".

El ministro de Agricultura dijo luego a periodistas que el presidente Nicolas Sarkozy ha dado instrucciones precisas para que el tema de los precios de materias primas sea prioritario en la próxima cumbre del G20.