El gobierno del presidente Hugo Chávez anunció el martes la decisión de extender por otros tres meses el "estado de emergencia" en siete estados y parte de la capital del país severamente afectados por intensas lluvias que han originado extensas inundaciones y cientos de miles de damnificados.

El canciller Nicolás Maduro dijo durante una transmisión de la televisora estatal que fue "aprobado el decreto para extender por 90 días más el estado de emergencia en varias regiones".

Maduro, luego de una reunión del tren ministerial, indicó que el "estado de emergencia" se mantendrá en la zona metropolitana de Caracas y los estados Zulia, Miranda, Vargas, Mérida, Falcón, Trujillo y Nueva Esparta, para acelerar las acciones que permitan atender la contingencia.

Los afectados en esas regiones se suman a los más de 130.000 damnificados que dejaron las precipitaciones a finales del año pasado. La mayoría de ellos han sido trasladados a 710 refugios en todo el país.

Las inundaciones y aludes que azotan está nación sudamericana desde noviembre pasado han agravado en Venezuela la severa escasez de viviendas a precios accesibles, un problema de larga data exacerbado por una década de inadecuada construcción de nuevos inmuebles.

Chávez, quien es criticado por sus opositores por no abordar el tema adecuadamente durante 12 años en el poder, ha prometido contruir al menos dos millones de viviendas en los próximos seis años.

"Vamos a seguir atendiendo de manera especial toda esta región, haciendo las inversiones que el presidente ha venido aprobando", agregó Maduro.

Chávez creó el año pasado un fondo destinado a la reconstrucción de viviendas afectadas por las lluvias.

La pasada Asamblea Nacional, controlada por aliados del gobierno, también aprobó en diciembre del 2010 una ley habilitante que le dio plenos poderes a Chávez para legislar hasta junio del 2012, seis meses antes de las elecciones presidenciales en las cuales optará a la reelección.

Chávez y los congresistas oficialistas defendieron la ley habilitante, la cuarta que ha recibido el presidente en doce años de mandato, alegando que sería empleada para atender la emergencia que se generó en el país por las intensa lluvias.